Una ONG da leche, cacao y cereales a 42 familias para asegurar que sus hijos desayunan pese al cierre de comedores escolares

Cuarenta y dos familias con niños a su cargo y en situación de pobreza severa reciben desde el 1 de julio en Las Palmas de Gran Canaria un reparto extra de víveres procedentes del Banco de Alimentos para aliviar la situación que ha provocado la suspensión por parte del Gobierno canario de los comedores escolares de verano en los colegios públicos.

Se trata de familias asistidas de forma regular por la Asociación Vecinal y Solidaria de Arenales (Avesar), cuyo coordinador, José Antonio Cardoso Silva, adelantó el reparto de víveres cuando las familias constataron que no habría alternativa a los comedores de verano y empezaron a acudir a su sede en busca de amparo. “Tenemos que intentar asegurar a esos niños el desayuno, además del almuerzo”, dice Cardoso.

Avesar es una de las asociaciones acreditadas en Las Palmas de Gran Canaria para realizar la distribución de víveres procedentes del Banco de Alimentos, cuyos inspectores supervisan cómo se lleva a cabo ese reparto para garantizar que llega a quienes lo necesitan. En el caso de Avesar, los destinatarios son los miembros de más de doscientas familias, 42 de ellas con menores a su cargo y 27 con mujeres que son víctimas de violencia de género. Todas ellas han sido derivadas por trabajadores sociales de instituciones públicas, incluido el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, o bien por otras ONG, como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), por encontrarse en situación de pobreza severa y grave riesgo de exclusión social. Siga leyendo aquí