Albagate

El fiscal se reafirma en su petición de 10 años de cárcel para el juez Alba

12/07/2019

Garrido insiste en su acusación para el magistrado Salvador Alba. Los guardias civiles y el perito propuesto por el acusado discreparon durante dos horas y 45 minutos sobre si la grabación que dio origen al Albagate fue o no manipulada.

La cuarta sesión del juicio que sienta en el banquillo al magistrado Salvador Alba acusado de haber cometido presuntamente cinco delitos para perjudicar a su excompañera de judicatura y actual diputada, Victoria Rosell, se centró en la prueba pericial, donde dos especialistas de la Guardia Civil y uno de parte discutieron durante casi dos horas sobre la validez de la grabación realizada por el empresario Miguel Ángel Ramírez que dio origen al Albagate.

En esta maratoniana jornada, las partes elevaron a definitivas sus peticiones por lo que el fiscal Vicente Garrido siguió insistiendo en que se condene a Alba con diez años de prisión por prevaricación, cohecho, falsedad y revelación de secretos. La única modificación planteada por las acusaciones llegó de la mano de la letrada que representa a Podemos, quien consideró que el delito de prevaricación judicial que achaca a Alba debe de considerarse como «continuado». Por su parte, los letrados del acusado siguieron insistiendo en su inocencia.

Intensidad. En lo que respecta a la práctica de la prueba pericial, la sesión comenzó con la escucha del REC4, el archivo teóricamente íntegro de la grabación realizada por Ramírez desde que se montó en su coche para ir a reunirse con Alba hasta que acabó y se marchó de la Ciudad de la Justicia.

A continuación, los dos agentes especialistas en criminalística de la Guardia Civil y el perito de la defensa, Jonathan Hellín, trataron de acreditar, los primeros, que el audio que dio origen a este procedimiento era «auténtico», mientras que el de parte, insistió que dicho archivo había sido «manipulado» por el denunciante.

Los agentes de la Benemérita declararon ante el tribunal que no podían «garantizar» que el audio que entregó Ramírez fuese el «original», es decir, la primera grabación de los hechos que realizó el empresario con un dispositivo oculto en forma de llave de coche, aunque insistieron que, después de un análisis exhaustivo del mismo, dicho archivo era «auténtico ya que no hemos detectado ningún tipo de parada, corte, inserción o suceso carente de lógica en esa grabación que se corresponde con el aparato que hemos estudiado», dijeron en referencia a la grabadora utilizada por Ramírez.

Además, añadieron a preguntas de la defensa que dicho archivo REC004 «no tiene por qué haberse manipulado» para hacer los REC001 y REC002 y que al estudiarlos «íbamos buscando una manipulación y por eso hicimos una escucha crítica de forma independiente cada uno de nosotros y no apreciamos sucesos carentes de lógica. También cotejamos las formas de onda, análisis frecuencial y estudiamos el formato del archivo y determinamos que el mismo era compatible con la hipótesis de autenticidad», señalaron.

Por su parte, la defensa de Salvador Alba intentó en la vista acreditar que dicho archivo estaba manipulado y que «las palabras de mi cliente estaban cambiadas de orden deliberadamente para que se escuchara algo diferente a lo que se habló en la reunión. Incluso hay frases que se le atribuyen al señor Alba que no se corresponden con su voz», señaló el perito Jonathan Hellín.

El especialista detalló que, durante los 77 minutos que dura el REC004, hay «161 apartados» en los que sospecha que el ruido que distorsiona la conversación se manipuló para «enmascarar» cortes y manipulaciones del audio como el «plim que se escucha en el minuto 43:10, que es a 500 hz. lo que indica claramente que es una señal de manipulación», dijo Hellín. También criticó que los guardias civiles no realizaran en su estudio una «escucha conceptual» para detectar que partes de la conversación no seguían una lógica, que los agentes hicieron una copia del archivo sin el bloqueo de la escritura por lo que la evidencia estaba alterada y que, tras hacer un cotejo de la voz, muchas de las frases que se le atribuyen al magistrado no se corresponden con su propia voz.

65 minutos de visita y 59 de grabación

Datos. Hellín dijo que era «imposible» que una grabadora formateada contuviera audios, que tampoco era posible que el mismo tuviera el código MP3, que era una «anomalía» que la primera grabación fuera la REC4 cuando el aparato las hace por orden numérico y que la visita de Ramírez al juzgado fue de 65 minutos y la grabación solo recoge 59.