Expuestas las pruebas periciales en el juicio por el Albagate

11/07/2019

El juicio contra el juez Salvador Alba ha entrado este jueves en su recta final, ya que ha sido el turno de exponer las pruebas periciales siendo la pieza principal la grabación que en su día realizó el empresario y presidente de la UD Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, al magistrado durante un encuentro que ambos mantuvieron en el despacho del juez y en la que se 'evidencia' que ambos prepararon la defensa de Ramírez sobre las diligencias abiertas contra él por un delito contra la Seguridad Social.

La escucha de la grabación en la sala se ha realizado en la mañana de este jueves a petición del Ministerio Fiscal, si bien el audio de más de una hora escuchado ha sido el que no tiene ruidos, sin embargo la defensa de Salvador Alba ha solicitado poner la grabación en la que no están eliminados los ruidos aunque el tribunal de la sala ha accedido a que se expongan fragmentos de esa versión.

De todos modos, y atendiendo a la grabación sin ruidos escuchadas, en la misma se pone de manifiesto cómo Ramírez acude al despacho del juez para indicarle que los sindicalistas le "han jodido la vida" y a raíz de ahí mantienen una conversación que radica en que la juez titular del Juzgado de Instrucción Número 8 de Las Palmas, Victoria Rosell, se tenía que "haber abstenido" en el caso de Ramírez, puesto que este tenía unas relaciones comerciales con Carlos Sosa, pareja de Rosell.

Ante esto, y debido a que Alba es quien se encuentra en ese momento al frente de dicho Juzgado, ya que Rosell deja el mismo para ir en la lista de Podemos al Congreso en las elecciones generales, el magistrado subrayó que "el procedimiento tiene que ser blanco y limpio para todo el mundo, no solo para el fiscal (...), y es el juez de instrucción el primero, el que tiene que coger el procedimiento y fundirlo, este procedimiento está ilegalmente hecho".

En relación con ello, Alba le espeta a Ramírez que le "da igual" que le favorezca o lo perjudique el hecho de que Rosell se abstuviera, para agregar que lo que "es cierto es que si ahí se ha estado tramitando un procedimiento sin necesidad, o sea, sin que el juez que hay autorizado para eso, porque se tenía que haber abstenido, por un evidente interés directo o indirecto".

Alba insiste entonces en que el procedimiento contra Ramírez "es una nulidad radical pero de todo lo que ha tramitado ese juez", de ahí que apuntó que desde que él tiene "conocimiento de eso, intentó llevarlo al procedimiento".

Tras esta parte la conversación entre ambos continúa y Alba le expone a Ramírez qué tipo de preguntas le hará, entre las que se escucha "¿qué contratos?", "¿se han hecho inversiones aquí, allí?", "si se han hecho contratos publicitarios ¿me los puede aportar? Sí, y aportan contratos publicitarios, entonces claro".

En este caso, Ramírez le expone que "Seguridad Integral Canaria no tiene nada" con Carlos Sosa, a lo que Alba le señala que él le preguntará si ha hecho algún negocio con Sosa y al afirmarle esto, así como que lo puede acreditar, podrá incluirlo en el procedimiento.

Así, Alba admite que le quedan pocos días en el Juzgado de Instrucción Número 8, por lo que se refiere a la necesidad de terminar con este proceso "cagando leches".