Le imponen 180.000 euros de indemnización por su «evidente ánimo de matar» a la víctima

16 años de cárcel por intentar asesinar a su mujer

02/08/2018

La Audiencia Provincial de Las Palmas ha estimado la petición de fiscal y acusación particular y ha condenado a Antonio Gustavo Ortiz Quesada a 16 años de cárcel, 32 de alejamiento en todos los supuestos, tanto de la víctima como de sus hijos, la retirada de la patria potestad de los dos menores que tenían en común y el pago de 180.000 euros en concepto de indemnización por haber cometido los delitos de intento de asesinato y maltrato habitual con las agravantes de parentesco y de actuar por razones de género.

Según la resolución dictada por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, se ha considerado probado que Antonio Gustavo Ortiz, «con unos guantes negros» enfundados en sus manos y portando sendos cuchillos de 25 centímetros, comenzó a propinarle cuchilladas «por el cuerpo a la altura del pecho, cuello, abdomen y brazos». A continuación, la agarró por el pelo y la arrastró escaleras abajo, propinándole una nueva puñalada que permaneció clavada en su pecho hasta que ingresó en el hospital. Por último, cogió nuevamente otro cuchillo y le serró el cuello «con la intención de decapitarla», según el Ministerio Público, a la vez que gritaba a la víctima «se acabaron los problemas».

Sostiene el fallo que la mujer brutalmente agredida sobrevivió al intento de asesinato porque se hizo la muerta, aunque padece unas secuelas tremendas, tanto físicas como psicológicas.

Según el informe del forense, las lesiones se produjeron en la barriga, en la cabeza, «serrando» el cuello, en los brazos, en el pecho... Con el cuchillo clavado en el pecho estuvo agonizando cerca de media hora. Mientras, el presunto agresor se duchaba tranquilamente. Incluso quiso rematarla asfixiándola con una bolsa de plástico. Mientras, la mujer le decía, «déjame morir desangrada» y el agresor reaccionó hundiéndole el cuchillo en el pecho hasta el mango.

Hay que recordar que en la vista oral, el acusado confesó los hechos y se limitó a responder con un «sí, lo reconozco», a todas las preguntas que le formularon. Por ese motivo, el tribunal le ha aplicado la atenuante de confesión, rebajando la pena de los 18 años que solicitó en sus conclusiones provisionales el Ministerio Fiscal, a los 16 finales que han dictaminado en la sentencia.