Una paciente difundió el pasado miércoles una foto del pasillo de Urgencias tomada desde una camilla. / C7

Los pacientes en los pasillos se cronifican en el hospital Insular

El personal de Urgencias ve con preocupación el retraso en las obras del CULP y denuncia que en estos días han tenido a 80 personas en zonas de paso

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

La presión hospitalaria causada por la covid a principios de año ha descendido situándose bajo mínimos. Sin embargo, el Servicio de Urgencias del Hospital Insular de Gran Canaria continúa desbordado y los pacientes siguen depositándose en los pasillos a la espera de ser ingresados en planta o en centros concertados.

«No estamos ante un pico puntual. El problema ya es habitual», explica el enfermero del Servicio de Urgencias del Hospital Insular, Luis Vega.

En estos días, han llegado a amanecer con 80 pacientes ingresados en los corredores del área de Urgencias a la espera de una cama en planta. A medida que se van dando altas, los pacientes van derivándose al área de hospitalización pero, al final del día, pueden quedar aún 30 en los pasillos.

« La cantidad va fluctuando. Los lunes y los martes son días malos. Los pasillos rebosan y las camillas sobrepasan el área de Urgencias», explica Vega sobre la cronificación de un problema añejo que el personal viene denunciando con insistencia desde el año pasado. «Hace años, cuando amanecíamos con 50 ingresos en los pasillos nos echábamos las manos a la cabeza. Ahora hemos llegado a tener a 105 pacientes», afirma Vega.

Las 20 nuevas camas de hospitalización habilitadas por el Servicio Canario de Salud a principios de este año en el área de consultas apenas han aliviado esta dramática situación.

Derribo de la CULP

La solución definitiva de este problema pasa por la construcción de un nuevo Servicio de Urgencias en las instalaciones del antiguo Colegio Universitario de Las Palmas (CULP).

Hace cuatro meses, el director del Servicio Canario de Salud, Conrado Domínguez, anunció que el derribo de este inmueble de 21.000 metros cuadrados se licitaría en abril, pero los trabajos aún no se han iniciado.

La demolición, con un plazo de ejecución de tres meses, sería el paso previo a la construcción de un inmueble de seis plantas con un presupuesto de alrededor de 36,7 millones de euros. En este edificio, cuyas obras se prolongarán dos años, están puestas todas las esperanzas para aliviar el caos que sufre el hospital.

Desde el Servicio Canario de Salud, indican que en los últimos meses se ha contratado a seis facultativos para el Servicio de Urgencias y que se prevé reforzar el servicio de informadores para cubrir la demanda de los familiares.