Acuaponía, una apuesta de futuro en Canarias

04/11/2019

Transitar hacia un modelo de producción sostenible. Canarias importa la mayoría del alimento que consume. La acuaponía es una interesante opción para la producción local de alimentos que ya se está desarrollando en Gran Canaria. Es básicamente un ecosistema artificial que nos brinda grandes productos con pocos recursos

La población mundial aumenta imparablemente y Canarias no es una excepción. En las islas hay censados 2,2 millones de personas. A este número debemos sumarle cerca de 300.000 visitantes diarios. Todos deben alimentarse y nuestra comunidad no se caracteriza precisamente por la diversidad y sostenibilidad de su producción agrícola. Por ello es fundamental desarrollar modelos eficientes de producción de alimentos.

La acuaponía es uno de ellos. Este sistema integra la agricultura hidropónica con la acuicultura en circuito cerrado con el objetivo de acelerar los procesos naturales de reciclaje de nutrientes. Se trata de ecosistemas controlados mediante los cuales es posible obtener vegetales de hoja, hortalizas, hierbas aromáticas y proteína animal de calidad. Unos pocos metros cuadrados permiten a una familia producir parte de sus alimentos.

Acuaponía en Canarias.

Con esta información es inevitable plantearse la repercusión positiva que podría tener una actividad de estas características en las islas. Canarias es un territorio exiguo en espacio y recursos. Nuestro acceso al agua dulce es limitado, como también lo es nuestra capacidad actual para gestionar residuos debido a la importante fragmentación de nuestro territorio. Por ello es necesario encontrar alternativas que permitan desarrollar nuestro potencial. La acuaponía por ejemplo.

Así que en el año 2012, el grupo de Acuicultura de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) empezó a explorar el potencial de esta actividad en la isla. Lidia Robaina Robaina, profesora titular de la ULPGC en el área de Zoología, una investigadora con gran inquietud por desarrollar proyectos de acuicultura relacionados con el uso sostenible de las materias primas y la gestión de residuos orgánicos, impulsó la actividad.

Todo comenzó a muy pequeña escala. Al principio apenas disponían de un pequeño tanque de peces adaptado de forma artesanal para integrar la producción de plantas. Hoy en día las cosas han mejorado y ya cuentan con sistemas experimentales semi-pilotos de 10 metros cuadrados de plantas y un sistema piloto de producción de 300 metros cuadrados localizado en las instalaciones del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), institución con la que colabora la ULPGC estrechamente en este proyecto.

Lidia Robaina comenta que en la actualidad, y gracias a la suma de esfuerzos de estas dos instituciones canarias dedicadas a la investigación, ULPGC e ICIA, la acuaponía ya se encuentra en fase de transferencia. «Estos años de trabajo conjunto los hemos dedicado a definir los parámetros de funcionamiento del sistema, a estandarizar protocolos, a seleccionar las plantas adecuadas, aquellos más productivas e interesantes desde el punto de vista comercial. También hemos conseguido determinar la densidad óptima de animales con la que debemos trabajar», prosigue Robaina.

El trabajo inicial del grupo de investigación, recibió un fuerte impulso gracias a la financiación del proyecto ISLANDAP del programa INTERREG V-A MAC 2014-2020 (https://islandap.org/). Para este proyecto se ha creado un equipo de trabajo que incluye instituciones canarias y de otros archipiélagos de la Macaronesia como Madeira y Cabo Verde. El proyecto ISLANDAP se ha centrado en la promoción de esta actividad realizando pruebas de producción combinada de peces y vegetales en cada región.

Acuaponía, una apuesta de futuro en Canarias

El trabajo y la inversión en Canarias han permitido desarrollar una planta de producción en fase piloto que gestiona IDEAqua, una spin-off de la ULPGC cuya actividad abarca la producción, la investigación y el diseño de sistemas e instalaciones relacionados con la acuaponía, la realización de estudios de calidad de producto y de mercado, la educación ambiental de alumnos de educación primaria y secundaria y la formación de personal técnico para el mantenimiento de instalaciones acuapónicas.

El valor de la acuaponía. Los productos que se obtienen de esta actividad son variados. El principal producto es el vegetal. La productividad de verduras, hortalizas y hierbas aromáticas es siete veces mayor que en un sistema agrícola tradicional. «Hemos experimentado con varias especies» comenta Robaina, en este tipo de sistemas se dan muy bien distintas variedades de lechugas. Pero también hemos conseguido producciones muy buenas de acelga, perejil, albahaca, calabaza, berenjena y tomate. «Estamos muy animados con los resultados obtenidos».

Acuaponía, una apuesta de futuro en Canarias

Otro producto muy interesante es el pescado. El sistema implementado en Canarias funciona con Tilapia, un pez blanco de agua dulce, la segunda especie de mayor producción en acuicultura del mundo. Una de las funciones principales de los animales en los sistemas acuapónicos es la de liberar los nutrientes con los que se alimentarán los vegetales. El crecimiento constante de los animales, obliga a adaptar, de vez en cuando, el número y tamaño de animales para que el sistema mantenga un equilibrio. La carne de este pescado, alimentado con pienso de calidad en condiciones muy controladas, es ideal para el consumo humano. Su perfil nutricional es muy rico en proteína de alta digestibilidad y muy bajo en contenido graso.

Acuaponía, una apuesta de futuro en Canarias

En un intento por cerrar el ciclo sin producir residuos, los investigadores están compostando las heces de los peces que se recuperan al filtrar el agua de los tanques. Se obtienen un fertilizante de calidad para la agricultura ecológica,

A este abanico de productos se le suma la gestión eficiente del agua gracias a un modelo de recirculación y el ahorro de fertilizantes. ¿Qué más se puede pedir?