Las escuelas infantiles privadas ven peligrar su continuidad por el parón

08/06/2020

160 centros para niños y niñas de 0 a 3 años de Canarias están pendientes de que la Consejería de Educación les dé directrices para reabrir con seguridad. El protocolo aún está siendo revisado por el sector y luego será perfilado por Sanidad

La incertidumbre sobre la posibilidad de reabrir o no las escuelas infantiles para niños y niñas de 0 a 3 años ha situado a los centros privados de Canarias en una encrucijada económica que podría asestar un golpe mortal a muchas pequeñas empresas del sector, según indicó el portavoz de la Plataforma AEI, Eduardo Bordes de Santa Ana.

El colectivo, formado a raíz de la epidemia y que agrupa a unas 60 escuelas infantiles de Gran Canaria, Tenerife, La Palma, Lanzarote y Fuerteventura, alerta de la difícil situación que atraviesan las 160 empresas del archipiélago autorizadas para impartir el primer ciclo de educación infantil, ya que la Consejería de Educación aún no ha emitido un protocolo para garantizar la reapertura de los centros en condiciones de seguridad frente al covid-19 ni tampoco se ha pronunciado ante la posibilidad de reanudar la actividad en septiembre, junto al resto de los ciclos de primaria.

Esta falta de directrices no solo impide a las empresas reabrir, sino que dificulta cualquier tipo de planificación económica. «Dependemos funcionalmente de la Consejería, nos guste o no», manifestó Eduardo Bordes, quien recuerda que desde el año 2008 estas empresas pasaron a formar parte del sistema educativo, para lo cual se tuvieron que dotar de personal cualificado y adaptar sus instalaciones a las directrices marcadas desde el Gobierno regional.

«El 12 de marzo nos mandaron a cerrar y nos quedamos en el limbo. Hemos tenido muchas discusiones con las familias para acordar una cuota de mantenimiento para que los centros no cerraran. Empezaron a pasar los meses, seguimos cerrados y pagando 3.000 o 4.000 euros de los alquileres para mantener los centros disponibles pero cerrados», explicó el representante de esta asociación de escuelas infantiles surgida para afrontar esta difícil situación.

En su opinión, la falta de decisiones claras repercutirá en un sector empresarial del que dependen unas 10.000 plazas educativas en Canarias que podrían verse mermadas notablemente en el próximo curso por la falta de viabilidad económica de las escuelas.

Respecto a la publicación del protocolo para la reapertura de los centros con garantías para prevenir el covid-19 en el que está trabajando la Consejería de Educación, asegura que el proceso será bastante largo.

«Nos encontramos en el punto cero de nuevo, pero con más capacidad de diálogo. Vamos a trabajar de la mano de la Consejería», expuso Bordes, acerca del encuentro mantenido con los responsables del área del Gobierno regional en el que le proporcionaron un borrador del protocolo para que las escuelas realizaran sus aportaciones.

«El martes tenemos una nueva reunión para contestar al borrador. Luego la Consejería de Educación se lo pasará a Sanidad, que en última instancia será la responsable de las medidas sanitarias del documento», subrayó.

Según sus cálculos, solo un 2% de las escuelas infantiles privadas de primer ciclo de educación infantil de Canarias se han atrevido a abrir sus puertas ateniéndose a las normas emitidas desde el Ministerio de Sanidad. «Se exponen, primero, a una inspección de educación y segundo, a que en el caso de que ocurra algún incidente, como el protocolo no está aprobado por la Consejería, los seguros no se harán cargo», apunta el portavoz de la Plataforma AEI.