El rector de la ULPGC reclama «más autonomía» en el comienzo del curso

24/09/2018

El rector de la ULPGC, Rafael Robaina, exigió este viernes una nueva ley que dé más libertad para gestionar, sin descartar que las universidades estén comandadas por rectores profesionales y consejos de administración. «La investigación está lapidada por la burocracia de la ley de contratos públicos», sostuvo en el discurso inaugural del curso 2018-2019. La lección inaugural, a cargo de la catedrática Carmen Paz Suárez Araujo, puede leerse aquí.

«Lo que con urgencia necesitamos las universidades es más autonomía», afirmó este viernes el rector de la ULPGC en el acto de apertura del curso. Rafael Robaina apeló en su discurso a que la ley universitaria que reclaman los rectores les dé más capacidad y libertad para programar enseñanzas, contratar cuadros docentes y gestionar «como se debe y merece la investigación, completamente lapidada por la burocracia de una ley de contratos pensada para las auténticas administraciones públicas, no para la universidad». Robaina abrió la puerta incluso a que las universidades estén comandadas por rectores profesionales y consejos de administración. «Somos valientes y si esto depende de la constitución de un consejo de administración profesional o conlleva incluso un rector ajeno a la universidad, ¿por qué no?, ¿acaso no existe ese modelo de gestión en otros países?», dijo.

El rector afirmó que la universidad actual se mueve en un escenario de recursos escasos, «competimos por captar estudiantes, por la financiación de la investigación, por el talento, por la posición en relación a otras instituciones. Esto es nuevo y nos tiene, a las universidad y a las sociedades que nos sostienen, completamente confundidos».

Robaina, que mencionó durante todo su discurso los principios de la Magna Charta Universitatum que la ULPGC ha suscrito esta semana, afirmó que espera que este trimestre «se remate la faena» de las negociaciones y se cierre con el Gobierno canario el modelo que dé a los dos centros públicos de enseñanza superior de las islas un «marco estable y plurianual» que suponga una mejora de la financiación asociada a «objetivos y estrategias».

El rector de la ULPGC reclama «más autonomía» en el comienzo del curso

La celebración del 30 aniversario de la creación de la ULPGC planeó durante toda la ceremonia –que se cerró con un emotivo video sobre el origen de la universidad– y las primeras palabras del discurso de Robaina evidenciaron cómo ha cambiado la relación entre las dos universidades canarias en este tiempo: el rector de la ULPGC agradeció a su homólogo lagunero, Antonio Martinón, quien termina este curso su mandato y estuvo ayer en el paraninfo, «su apoyo sólido y permanente durante este tiempo». ULPGC y ULL van de la mano en numerosos proyectos y negocian juntos el modelo de financiación. Robaina, que subrayó el papel de los centros de enseñanza superior en el desarrollo de Canarias e invitó a instituciones públicas y empresas a implicarse y aprovechar su conocimiento, afirmó que las «verdaderas universidades» son las que combinan actividad docente e investigadora y contribuyen al desarrollo social sin primar sus intereses económicos. «Tenemos que dejar de llamar universidad a los centros que son meros expendedores de títulos académicos», dijo citando al rector del Salamanca.

En su discurso hubo una parte importante dedicada a la conexión de la ULPGC y Canarias con Europa y África. Sobre la fuerza de la alianza entre las universidades de la UE dijo que «ni siquiera el brexit logrará separar del continente a las universidades del Reino Unido», por lo que el espacio europeo de enseñanza superior y el de investigación son ideas «irreversibles». «Necesitamos llegar más a África», añadió el rector sobre el continente vecino, en particular sobre África del Norte. «Nuestra posición geográfica, antes de constituir un hándicap se puede convertir, de la mano de las universidades canarias, en una oportunidad para el archipiélago y para Europa».

La internacionalización de la universidad, el plan para rejuvenecer las plantillas, la ULPGC como «líder nacional de acreditación de centros» y calidad de la docencia o la mejora de la empleabilidad de los titulados, fueron otros los puntos del discurso de Robaina, quien defendió la universidad «como centros de cultura, conocimiento e investigación de los que depende el futuro de la humanidad o, en clave regional, el futuro de Canarias».