Foto de archivo de escolares de Primaria en clase durante los cursos covid. / EFE

Canarias, una de las siete comunidades que inicia el curso sin los currículos aprobados

El profesorado programa las clases con borradores. El Gobierno envía al Consultivo el decreto de Infantil, ya en su fase final. Todavía quedan Primaria, ESO y Bachillerato

T.A. Las Palmas de Gran Canaria

Canarias es una de las siete comunidades autónomas donde se iniciará el curso sin tener aprobados los nuevos currículos que se enseñarán en las aulas por la aplicación de la Lomloe, la octava ley educativa de la democracia que empieza a implantarse este año en los cursos impares. El profesorado solo dispone de los borradores publicados en su web por la Consejería de Educación.

El Consejo de Gobierno dio este lunes uno de los últimos pasos para la aprobación del currículo de Educación Infantil, al solicitar con carácter urgente el dictamen del Consejo Consultivo de Canarias sobre el proyecto de decreto por el que se establece la nueva ordenación de la etapa educativa. Es la última fase de tramitación para la aprobación «inminente» y publicación en el Boletín Oficial de Canarias (BOC).

Pero todavía quedan los decretos de Educación Primaria, ESO y Bachillerato. La consejera canaria de Educación, Manuela Armas, está convencida de que los textos definitivos «no cambiarán en nada» respecto a los borradores publicados.

Armas, que afirma que el currículo de Primaria también está en su fase final, justifica el retraso en que «el camino que tiene que llevar un decreto en Canarias es tan garantista que es agotador, otras comunidades tienen un recorrido rapidísimo, lo hacen con una orden o con informes solo del Consultivo».

La consejera defiende el método de elaboración de estos currículos en Canarias: «Nuestro trabajo ha sido muy participado, con comisiones de docentes, porque la mirada del profesorado es importante; además, hay comunidades que solo han curriculado los cursos impares, lo que creo un disparate, y nosotros lo hemos hechos todos los cursos».

La consejera Armas tranquiliza al profesorado: «Los currículos no cambiarán respecto a los borradores»

Según la consejera, «todas estas circunstancias han hecho que los currículos no estén aprobados, pero estamos seguros de que no cambiarán respecto a los borradores», destacó a este periódico.

El profesorado tendrá que dedicar gran parte de este inicio de curso a las nuevas programaciones en base a estos currículos. Según Armas, ya gran parte del profesorado canario imparte su docencia desde la enseñanza competencial, «que es donde más incide la nueva ley», por lo que muchos tienen ya un trabajo avanzado. «Evidentemente hay que programar y al principio una nueva ley puede generar inseguridad, pero van a estar acompañados», asegura la responsable de Educación.

Líneas estratégicas

En las comunidades autónomas sin lengua cooficial, como Canarias, el Ministerio de Educación establece el 60% del currículo y el resto lo completa cada comunidad.

Armas destaca que la elaboración de los contenidos en las islas se han realizado en base a seis líneas estratégicas: desarrollo sostenible, perspectiva de género y coeducación, educación inclusiva, la emocionalidad competente, el sentido cultural de la educación y el patrimonio social y cultural de Canarias, todas empapando de forma transversal los contenidos que se enseñan en el aula.

Formación integral

En un comunicado, el Gobierno canario señala que mayor novedad incorporada en el decreto de Educación Infantil «es el desarrollo de un currículo común para todo el alumnado que cursa tanto el primer como el segundo ciclo de la etapa de Educación Infantil, al que se incorporan las competencias clave como un elemento fundamental, cuyo desarrollo deberá iniciarse desde el comienzo mismo de la escolarización».

La nota destaca que el currículo de Infantil establece los aprendizajes que han de regir la práctica docente en esta etapa, de manera que se garantice la formación integral de los niños y las niñas, se contribuya al desarrollo de su personalidad y se inicie su incorporación a una ciudadanía activa y responsable; aprendizajes que se han establecido, además, alineados a los objetivos de la Unión Europea y la Unesco para la década 2020-2030.

Su finalidad, añade, es la de contribuir al desarrollo motriz, emocional, psíquico, relacional, cognitivo y artístico, así como al de todas las potencialidades y capacidades que los niños y las niñas poseen desde el nacimiento, con atención a los ritmos individuales y «en el seno de un clima y un entorno de seguridad y confianza en el que el alumnado, sus familias, tutores o tutoras, y otras personas adultas significativas, se sientan acogidas, respetadas y con expectativas de acción, participación y aprendizaje».