Peatonalización a dos velocidades

02/09/2018

Las obras en marcha en el centro de Arrecife van a ritmo distinto, pues mientras se avanza en Antonio Porlier y Sopranis, en Hermanos Zerolo se trabaja a un ritmo más pausado

Los trabajos iniciados a final de junio en la céntrica calle Antonio Porlier y Sopranis de la capital van dentro de los plazos, hasta el punto de que el adoquinado ya luce en buena parte del trazado. Quedan detalles a nivel de conexiones subterráneas y en la parte junto a la Plazuela, es cierto, si bien se confía en que en semanas pueda acabarse gracias a la buena labor que ha venido mostrando el personal de Transportes y Excavaciones Tiagua, entidad contratada por el Cabildo tras concurso público.

De este modo, es bastante probable que durante el otoño esté abierta al tráfico esta neurálgica vía, si bien a expensas de ver qué decisión se toma desde el Ayuntamiento de Arrecife a la hora de establecer si se permite el tránsito libre de vehículos, como acontecía hasta inicios del verano; pues cabe la posibilidad de que se limite la circulación, copiándose el modelo establecido desde mitad de 2016 para la avenida.

También Transportes y Excavaciones Tiagua es la entidad que está ejecutando la reforma de la calle Hermanos Zerolo, igualmente en el contexto del plan de dinamización de las zonas comerciales abiertas. En este caso, no parece viable que este mes puede acabarse la actuación, siendo difícil que incluso suceda en octubre o noviembre. En buena medida, por haber empezado esta obra varias semanas después que la anterior. Y con el añadido de que aquí parece menor el ritmo de trabajo impuesto, a tenor de quejas hechas por comerciantes de la zona. A favor, no obstante, tiene este proyecto un menor número de acometidas a nivel subterráneo.

También en este caso el futuro del trazado se encontrará a expensas del Ayuntamiento que preside Eva de Anta. La alcaldesa cabe precisar al respecto que se ha posicionado en varias ocasiones a favor de primar al peatón en los trazados céntricos de la ciudad, con peso secundario, en consecuencia, para el tráfico rodado en general.

Las dos propuestas fueron en su momento adjudicadas por el Cabildo por una cuantía en global de casi 530.000 euros. Y ambas se iniciaron con cierto retraso con respecto a los calendarios prefijados, pues se negoció la posibilidad de que la avenida quedara abierta durante el tiempo que duraran las obras. El Ayuntamiento se negó a ello.