El cuerpo sin vida de Romina fue movido por la casa

18/01/2019

La unidad canina de la Guardia Civil marca la presencia de restos cadavéricos en la casa donde se cree que murió la joven paraguaya, así como en el turismo que empleó el marido para deshacerse del cuerpo

La unidad canina de la Guardia Civil está siendo crucial a la hora de que los investigadores cierren el círculo sobre cómo murió Romina Celeste Núñez Rodríguez la pasada Nochevieja. Los perros han marcado la presencia de restos cadavéricos en la casa donde vivía junto con su marido, Raúl Díaz Cachón, el ingeniero madrileño ingresado en la cárcel de Tahíche, acusado de supuestamente haber matado a la joven paraguaya. Los investigadores sopesan que las marcas obedecen a que el cuerpo sin vida fue movido por la casa, en el residencial El Palmeral de Costa Teguise en varias ocasiones. Y no es descartable que se deban a que el cadáver, mutilado, fuera depositado en varios puntos del domicilio, para el posterior traslado a varias zonas del litoral.

Además, los perros también han marcado restos cadavéricos en el coche que el 2 de enero contrató el principal sospechoso del crimen para moverse por la geografía lanzaroteña con la intención aparente de deshacerse de los restos de Romina Celeste. En este caso, se tiene previsto por parte de los investigadores centrarse hoy en analizar este vehículo aún más en detalle, tras en los días previos haber escrutado a conciencia el hogar que la joven compartía con el Raúl Díaz Cachón, tras haber contraído matrimonio en agosto pasado.

A priori, se va a dar trato secundario en la investigación a la oficina del ingeniero en la central térmica de Las Caletas.

A expensas de ver cómo avanzan los trabajos de campo en tierra, incluso con algunos rastreos con apoyo canino por Arrecife, se ha optado por dejar en suspenso temporal la operativa de busca del cuerpo, o de partes del mismo al menos, en zonas costeras. Ya ayer se optó por aguardar a ver cómo evolucionan los acontecimientos, tras haberse hechos buscas marinas entre lunes y miércoles, con apoyo aéreo incluso, en aguas de Los Hervideros y de Los Ancones.

Se baraja que el presunto autor de la muerte de Romina Celeste llegó a quemar el cuerpo, que también troceado. El hallazgo de al menos una parte del cadáver, en consecuencia, debería ser básico para aclarar las circunstancias de la muerte. Raúl Díaz Cachón esperó hasta el día 8 para denunciar la desaparición, asegurando tras su arresto, el domingo, que se topó con su mujer fallecida al regresar a casa tras una fuerte disputa.