El cachalote sufrió un corte de casi un metro

15/03/2019

La necropsia realizada al cachalote (Physeter macrocephalus) varado este miércoles en Telde confirma que el animal murió como consecuencia del impacto que le provocó una embarcación rápida y de grandes dimensiones. El cetáceo, una hembra de 7,95 metros de largo y alrededor de siete toneladas de peso, perdió la vida a raíz de la hemorragia masiva que sufrió por la colisión.

El científico Manuel Arbelo, del equipo del centro atlántico de investigación de cetáceos, dependiente del Instituto Universitario de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria de la Universidad (IUSA) de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), explicó que el mamífero tenía «un corte profundo» tras la cabeza. La raja era de unos noventa centímetros de largo y casi medio metro de ancho, algo que solo puede provocar un barco que se mueve a altas velocidades y que tiene unas dimensiones muy grandes.

El animal además presentaba fracturas en costillas, vértebras y la región occipital del cráneo, así como un hematoma en el cerebro, que pudo ser extraído para un análisis posterior.

La necropsia apunta que la embarcación que arrolló al cachalote le provocó el corte detrás de la cabeza, pero también el golpe en el cráneo. Sin embargo, la causa aparente de la muerte parece ser la pérdida de sangre que sufrió este mamífero a través del profundo corte. La hemorragia conduciría al cetáceo a un choque hipovolémico, es decir, el fallo de varios órganos vitales como consecuencia de que el corazón no bombea la suficiente cantidad de sangre al cuerpo como consecuencia de la pérdida.

«Es difícil decir la causa porque el animal puede morir si el golpe afecta al sistema nervioso, pero en este caso todo apunta a que el corte y la hemorragia severa fueron las causas», indicó Arbelo.

Cuando los expertos en Anatomía Patológica de la facultad de Veterinaria de la ULPGC llegaron hasta el animal, el miércoles pasado, el cachalote ya había muerto, aunque desde Salvamento Marítimo les dijeron que lo habían visto con vida, realizando alguna que otra respiración.

Manuel Arbelo detalló que resulta muy complicado establecer la duración de la agonía del cachalote, «pero pudo ser desde varios minutos hasta horas». Eso depende de la profundidad de los cortes, la afección a los vasos y la resistencia del animal.

Los científicos buscarán en los próximos días dos marcadores diagnósticos para afianzar la colisión como la causa de la muerte: el embolismo graso -lo que sufrieron los zifios con las maniobras militares- y otros rastros en los músculos.

Los cachalotes representan más de la mitad de los casos de muertes de cetáceos por colisión en las islas.