Un barco grande y rápido causó los cortes al cachalote varado en Telde

05/02/2019

El ejemplar joven que varó el domingo en Melenara presentaba incisiones profundas y limpias que solo pueden causar ‘fast ferries’. La necropsia determinará si estaba vivo antes del choque.

Un equipo de once veterinarios encabezados por el catedrático de Anatomía Patológica de la facultad de Veterinaria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y director del Instituto Universitario de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA), Antonio Fernández, acabó anoche la necropsia del cachalote (Physeter macrocephalus) que varó este domingo en la playa de Melenara y que fue transportado hasta el vertedero de Juan Grande.

El animal -un joven macho de 9,1 metros de longitud y un peso de 9.620 kilos- presentaba cortes limpios y profundos que demuestran que fue embestido por una embarcación. Los daños se localizaron en una aleta pectoral, en la mandíbula y en la aleta caudal y por las huellas que dejó el impacto ya se puede afirmar que existió una colisión con una embarcación rápida, tipo fast-ferry. «Si hubiera sido un barco más lento las heridas serían más contusas y no tan profundas», aclaró el doctor del IUSA Manuel Arbelo.

En todo caso, aún es pronto para determinar si la colisión se produjo después de la muerte o si, por el contrario, fue su causa.

Arbelo indicó que los análisis podrán dar los primeros indicios de la causa real de la muerte en las próximas 48 horas, si bien el informe final de la necropsia podría tardar dos semanas por la necesidad de hacer pruebas complementarias.

Lo que buscan los expertos para determinar si la colisión causó la muerte son, básicamente, dos huellas diagnósticas: por un lado, pruebas de embolismo graso en los pulmones, algo que también sufren los seres humanos cuando son víctimas de accidente de tráfico con fractura de grandes huesos; y, por otro lado, un tipo de lesiones musculares que solo aparecen cuando se produce una pérdida masiva de sangre en poco tiempo como consecuencia de una hemorragia masiva.

Un estudio de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria entre los años 2000 y 2015 muestra que, como promedio, mueren cinco cachalotes cada dos años en aguas canarias. La mayoría de los varamientos de esta especie está relacionado con la interacción con el tráfico marino.

El responsable del centro de fauna silvestre del Cabildo de Gran Canaria, Pascual Calabuig, que dirigió el operativo de rescate del cetáceo el pasado domingo, cree que la causa de la muerte fue la colisión con un barco. «Esto tuvo que ser un fast ferry por la potencia de los cortes», indicó el especialista, «la cola, que es durísima, presentaba un corte bastante limpio».

Calabuig detalló que el animal «llegó sangrando» a la costa y afirmó que el golpe tuvo que producirse por la zona de La Isleta. «Todos los varamientos que hemos visto por Taliarte y Melenara suelen proceder de la zona norte de La Isleta», indicó.

Un tractor del Ayuntamiento de Telde mantuvo al cetáceo a media altura, de modo que Salvamento Marítimo pudo tirar un cabo y arrastrar al cachalote mar adentro para poder sacarlo del agua con seguridad.