Vecinos de Las Rehoyas creen que la reposición es «contraria a la ley»

21/03/2019

Los residentes que se oponen a la renovación presentan alegaciones contra el plan del Ayuntamiento. Consideran que la pretensión municipal supone «una expropiación encubierta» y solicitan que se excluyan las casas más próximas a la Carretera General del Norte

La asociación de vecinos Rehoyas Avanza, que recoge las aspiraciones de los vecinos más próximos de la Carretera General del Norte para ser excluidos de la reposición, presentó el pasado lunes las alegaciones al plan parcial de rehabilitación. Los representantes de unas quinientas viviendas entienden que se produce «una desviación de poder desde el propio Plan General de Ordenación» ya que categoriza la superficie como suelo urbano no consolidado, cuando el plan parcial reconoce que es suelo consolidado.

Para ellos, la categorización del Plan General «no tiene otra finalidad que dar cobertura a operaciones de rehabilitación», cuando al tratarse de un suelo consolidado, «únicamente admite como sistema de ejecución la expropiación».

Por este motivo, recogen en su escrito, «la renovación de las viviendas que pretende el plan parcial se extralimita al pretender la demolición y reubicación de las viviendas privadas, como si de vivienda pública se tratase, contraviniendo el derecho a la propiedad privada».

El presidente de Rehoyas Avanza, Juan Francisco Sarmiento, detalla que el hecho de que se quiera demoler sus viviendas sin indemnización representa una «expropiación forzosa instrumentada bajo el paraguas de un plan parcial, actuación totalmente contraria a la ley».

Estos vecinos dudan de que la justificación de la rehabilitación sea el adecentamiento de las viviendas. «Consta reconocido en el propio plan parcial que las viviendas privadas de los vecinos que represento están en mejores condiciones de mantenimiento y rehabilitación, por lo que la necesidad que aparentemente justifica la aprobación del plan parcial queda diluida en el caso de las viviendas privadas», prosigue en su escrito.

El representante vecinal no duda de que hay otras partes del barrio que necesitan la reposición, pero insiste en que sus casas se encuentran en buen estado. Para él, los bloques que están dentro de la delimitación que forman las calles Santa Luisa de Marillac (54 al 66), Carretera General del Norte (4 al 40), Virgen de Lourdes (1 al 10) y Virgen de Fátima (2 al 12) solo necesitan rehabilitación, la instalación de ascensores y mejoras de eficiencia energética.

Sarmiento arremetió contra el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Javier Doreste. «Como se acercan las elecciones, lo que quiere es marcarse un tanto como sea y sin importarle los vecinos», expuso. El presidente de Rehoyas Avanza, que se identificó con los posicionamientos de Podemos -el partido del edil de Urbanismo- sentenció que la gestión de Doreste «no creo que responda a lo que viene siendo la ideología de su partido». El acto de presentación de las alegaciones contó con la presencia de ediles del PP y de representantes de Ciudadanos.

También estuvo presente en el acto, en condición de vecina del barrio, Pino Santana, la antigua portavoz de la plataforma Rehoyas-Arapiles, que es la que ha estado negociando estos últimos años con el Ayuntamiento el plan de reposición. «Después de tanto tiempo, ahora nos dicen que no serán mil euros por las casas, que es lo que se pretendió desde el principio, sino que hay que hipotecarse para pagar las casas nuevas», dijo en relación a las condiciones de acceso de las viviendas nuevas. Considera que imponer un plazo de diez años en el que no se puede disponer de la casa por parte de los vecinos con menos recursos es demasiado «porque en ese tiempo pueden pasar muchas cosas».