El tripartito no baja impuestos para no tener que recortar gastos

01/02/2020

El gobierno aprueba en solitario el presupuesto y rechaza la petición de rebaja fiscal que solicitó la oposición. La concejala Encarna Galván aseguró que una reducción del IBI exige por ley la disminución del gasto. La bancada opositora cree que hay margen para hacerlo sin perder dinero.

El Pleno aprobó este viernes los presupuestos de 2020 de manera inicial con los votos del tripartito (PSOE, Podemos y Nueva Canarias) y el rechazo de la oposición. El debate general en torno a las cuentas municipales se centró, entre otros asuntos, en la posibilidad de reducir la presión fiscal sobre los ciudadanos, que en este año será de unos 605 euros per cápita. El gobierno local advirtió que una reducción de impuestos supondría una disminución de la capacidad de gasto, pero la oposición entiende que existe margen suficiente para aliviar la carga impositiva sobre los ciudadanos sin comprometer la inversión de la Corporación.

«Si no gastamos lo presupuestado y si seguimos manteniendo los ingresos, no entiendo cómo hay que seguir rascando el bolsillo a los ciudadanos y se mantiene el IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles) en estos momentos», expuso la portavoz de Ciudadanos, Beatriz Correas.

«Devuelva ese dinero a los ciudadanos», le espetó el concejal del PP Ángel Sabroso. «Estos presupuestos eluden el alivio fiscal», añadió, «hay récords de recaudación porque usted -le dijo al alcalde, Augusto Hidalgo- le hurtó a la ciudadanía la posibilidad de bajar un 10% el catastro con su solicitud de revisión catastral de 2016».

Sin embargo, la concejala de Hacienda del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Encarna Galván, aseguró que esto es imposible si se quiere mantener el nivel de gasto. «De acuerdo a la legislación del techo de gasto, cualquier rebaja de ingresos se tiene que ver reflejada en la capacidad de gasto y ejecución de las políticas públicas», expuso la edil, «cualquier rebaja de impuestos o tasas reduciría las políticas públicas».

Además, indicó que para acometer una modificación del tipo impositivo se tendría que haber modificado la ordenanza vigente.

Sin embargo, la oposición cree que sí hay margen de maniobra porque el nivel de ejecución es tan bajo que aunque se reduzcan los ingresos, no tendría efecto en la capacidad de acción real del Ayuntamiento.

Así, David Suárez, de Coalición Canaria-Unidos por Gran Canaria, recordó que «dejaron de gastar 186 millones de euros del presupuesto y casi 52 millones de euros en inversiones» en 2018, lo que, a su juicio, «demuestra que son unos malos gestores». En su opinión, el grupo de gobierno local «pone excusas» y se esconde tras «palabras rimbombantes».

La misma opinión la mostró Beatriz Correas, quien calculó que la rebaja del IBI a los ciudadanos y la disminución del tipo para las empresas del Puerto solo supondría un descenso de los ingresos municipales de nueve millones de euros, un 2% menos que lo presupuestado para este año. «Eso no afectaría al nivel de ejecución de las inversiones», aseguró la portavoz de Ciudadanos.

El PP también cree que se puede actuar en la presión fiscal. De hecho, entiende que se puede ir más allá del IBI y planteó también eliminar la tasa de apertura y activar políticas de beneficios para las familias numerosas.

En su último turno de palabra, previo a la votación, Encarna Galván aseguró que la inversión en la ciudad en estos cuatro años no había tenido precedentes. Centró su intervención en lo gastado en lugar del presupuesto que se deja de invertir para asegurar que en estos cuatro años se destinaron 135 millones de euros a obras frente a los 109 millones de euros del mandato del Partido Popular.