Cada ciudadano pagará este año unos 605 euros en impuestos

30/01/2020

La presión fiscal se reduce en 2020 un 0,7% respecto al año anterior. Cada vecino se ahorrará unos 4,3 euros de promedio en tributos y tasas en comparación con el presupuesto de 2019. Lo que más se reduce es la tasa que se paga a los bomberos por la prestación de sus servicios

Cada ciudadano de Las Palmas de Gran Canaria tendrá que reservar este año 605,13 euros de sus ingresos para pagar los impuestos y las tasas que recauda el Ayuntamiento. Para una familia con tres miembros, esto supone que el desembolso que tiene que hacer por recibir los servicios públicos ronda los 1.800 euros durante todo el año.

El esfuerzo per cápita que deben afrontar los ciudadanos será, en todo caso, inferior al del año pasado, cuando la cifra se situaba en 609,43 euros. Volviendo al ejemplo de la familia, en su casa se ahorrarán este año unos doce euros en impuestos.

La presión fiscal se mantiene por tanto por encima de los 600 euros, una barrera que se superó en 2018 con un promedio individual de 627 euros. Antes de ese año, en 2017 y 2016, previos a la revisión catastral que acometió el Ayuntamiento, este índice estaba en los 553 y los 534 euros respectivamente.

Con la aportación de cada uno de los 379.925 vecinos de Las Palmas de Gran Canaria, el Ayuntamiento se garantizará el cobro de 229,9 millones de euros, casi el 57% de todos los ingresos que se han presupuestado para este año (403,6 millones).

Por los mismos conceptos de impuestos, tanto directos como indirectos, y tasas, el Consistorio pierde un 0,35% respecto al año anterior, lo que representa unos 800.000 euros menos que en 2019.

Buena parte del descenso del esfuerzo fiscal de los ciudadanos se refleja en la disminución de los ingresos procedentes del impuesto de plusvalía, que gravaba las ventas de casas. Una sentencia del Tribunal Constitucional, conocida en diciembre del año pasado, anulaba la capacidad de los municipios a cobrar el impuesto cuando su importe superara el beneficio obtenido por el contribuyente al vender su propiedad.

En el caso de Las Palmas de Gran Canaria, esto hará que el Ayuntamiento deje de ingresar unos 5,54 millones de euros con relación al presupuesto inicial de 2019. Para el presente año, el grupo de gobierno fija unos ingresos por el impuesto sobre el incremento del valor de terrenos de naturaleza urbana cercanos a los 10,2 millones de euros, lo que supone un 35% menos que en el año anterior.

Baja la tasa de bomberos

La partida que más baja proporcionalmente de todo el presupuesto de ingresos es la tasa que cobran los bomberos cuando realizan un servicio que no es urgente y en el que peligre una vida, o cuando el contribuyente sea beneficiario de alguna ayuda social municipal. El Consistorio prevé una reducción del 90% en esta partida, que pasa de 52.000 euros en 2019 a 5.000 euros en 2020.

Desde el gabinete de prensa se explica que «todas las tasas se estiman en función de la previsión de ingresos que traslada la jefatura del servicio de Tributos, que realiza el cálculo en función de las liquidaciones practicadas durante el ejercicio 2019 y, en ocasiones, también en relación al último trimestre de 2018».

El último dato de liquidación aprobado corresponde al año 2018. En este presupuesto, se preveía un ingreso de 14.992,02 euros por las tasas generadas por el servicio de extinción de incendios. Sin embargo, cuando acabó el año se habían reconocido créditos a favor del Ayuntamiento por valor de 91.463,12 euros. De ellos se habían cobrado 21.644,33 euros y quedaban por ingresar 69.818,79 euros.

En el otro lado de la balanza, la partida que más sube es la tasa por derechos de examen, que se incrementa un 282% al pasar de 550 euros en 2019 a 2.100 euros en 2020. «Ha crecido porque en 2019 se sacaron más convocatorias de pruebas que los anteriores y, por tanto, la previsión para este año aumenta», prosiguieron las mismas fuentes.

También se disparan las tasas por licencia de apertura (de 100.000 a 300.000 euros), derivado del aumento del número de negocios en el año pasado, y el impuesto de construcciones (de 4,88 millones a 5,21 millones de euros) por el incremento de las obras en la ciudad.