Avesar activa el reparto de comida para los próximos tres meses

26/11/2019

La asociación de Arenales retoma la distribución de alimentos al entender que sus beneficiarios tendrían que esperar varios meses por una carta de derivación de los servicios sociales municipales. Los productos, del Banco de Alimentos, se entregarán hasta febrero

La Asociación Vecinal y Solidaria de Arenales (Avesar), que el mes pasado decidió interrumpir el reparto de alimentos por la imposibilidad de seguir en el local que ocupaban, ha decidido retomar, de forma extraordinaria, la distribución de comida entre diciembre y febrero. La decisión de la junta directiva trata de paliar la situación de precariedad que, en su opinión, sufrirán los que hasta ahora venían siendo sus beneficiarios ante la posible demora en la tramitación de las cartas de derivación por parte de los servicios sociales municipales.

«Nuestros beneficiarios nos comunican que para conseguir una nueva carta de derivación a otra organización que efectúe el reparto de alimentos, los servicios sociales les están dando citas para finales de enero y febrero de 2020», explicó el presidente de Avesar, José Antonio Cardoso da Silva.

En esas citas deberán aportar los certificados de que no cobran subsidios ni pensiones y otros documentos cuyo análisis requiere de más tiempo. «Sabemos que este proceso tarda de media cuatro meses con lo que nuestros beneficiarios solo podrán acceder a las ayudas de alimentos en torno al mes de abril del próximo año».

Cardoso aseguró que esta demora «es intolerable» y como el Banco de Alimentos les dio la posibilidad de repartir los 12.800 kilos que tenían asignados, «decidimos de forma extraordinaria efectuar el reparto de estos alimentos, que discurrirá en los meses de diciembre, enero y febrero».

Desde Avesar se cree que así se gana tiempo «mientras la administración tramita la derivación de sus beneficiarios». La asociación atendía a unas 258 familias antes de verse obligada a clausurar el reparto de alimentos.

«Sabemos que se trata de una solución provisional y de emergencia que va a prolongar nuestra agonía», explica el portavoz vecinal, quien asegura que el problema del local social no se ha solventado. «Por lo menos, lo pasarán mejor estas navidades», añadió.

El despacho desde el que se repartían los alimentos tiene solo 24 metros cuadrados. Durante mucho tiempo, su alquiler fue pagado de forma desinteresada por el presidente de Rodrigonsa, Antonio Rodríguez, hasta que falleció el pasado mes de abril. Desde entonces, la prestación del servicio se había dado en precario bajo la esperanza de que el Ayuntamiento les cediera un local en la calle Aguadulce, 21, tal y como se comprometió la concejala de Servicios Públicos. Sin embargo, el alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo, aseguró a fines de octubre que el Ayuntamiento no tenía responsabilidad alguna en la cesión de locales para este tipo de colectivos y recordó que la distribución de comidas debe cumplir una serie de requisitos, entre los que se encuentra la obligación de disponer de un local, por parte de las entidades colaboradoras.

El reparto que afronta ahora Avesar se ha programado en el mismo local. «Ya puedes imaginar nuestra inquietud pues no sabemos hasta cuándo podremos quedarnos», aseguró José Antonio Cardoso, «trataremos de permanecer en el local hasta entonces». En todo caso, el colectivo vecinal aclara que «la decisión de cerrar es definitiva» pese a que sospechan que una persona o entidad anónima sigue asumiendo el coste del alquiler. «Creemos que alguien nos echa una mano, pero nunca sabemos si al día siguiente nos vamos a encontrar con la puerta de la asociación cerrada», lamentó el presidente de Avesar.

En cuanto al transporte, sigue abierta la línea de subvención que les concedió La Caixa para poder desarrollar este programa.