Las presas recogen 12 millones de metros cúbicos

02/03/2018

El fuerte viento que sopló la madrugada del jueves parece que se llevó también el invierno porque ayer amaneció un día radiante y los termómetros rozaron los 30 grados en la capital grancanaria y en La Palma. Solo el fuerte oleaje y los daños que había provocado el viento daban cuenta del paso de la borrasca.

La madrugada del miércoles al jueves fue cuando, en prácticamente toda Canarias, se tuvo la sensación de estar viviendo un auténtico temporal, más incluso que durante la jornada y eso que ya el viento y el mar estaban endemoniados y la lluvia cayó a raudales en mucha zonas del archipiélago. Los vientos huracanados que se registraron durante toda la noche causaron múltiples incidencias y el fuerte oleaje provocó problemas sobre todo en Lanzarote y Fuerteventura, pero también en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde se rompieron los amarres de una plataforma petrolífera que colisionó contra un buque portacontedores atracado en el Dique del Este.

Salvo por la mala mar, el día de ayer podía haber sido perfectamente de verano, con los termómetros rozando los 30 grados en Las Palmas de Gran Canaria y en La zona este de La Palma.

Atrás quedaba el viento, que marcó su racha máxima absoluta durante el episodio en Vallehermoso, en La Gomera, donde la tarde del miércoles alcanzó los 166 kilómetros por hora, y que durante la madrugada siguió el mismo modelo que durante la tormenta tropical Delta: al rolar el oeste y suroeste al noroeste se encauzó ladera abajo a sotavento, acelerándose violentamente como en 2005, aunque sin llegar a los registros de entonces.

Desde media noche el viento arreció dejando rachas de 158 kilómetros por hora en Izaña, 138 en Igualero, en Vallehermoso, 130 en el aeropuerto de La Palma o 123 en Candelaria. También en Gran Canaria también sopló con intensidad durante la madrugada. Desde el Cabildo de Gran Canaria refieren múltiples salidas en municipios como Firgas, Valleseco o Arucas por caída de árboles, ramas, farolas y cables, rotura de cristaleras, desprendimiento de carteles y planchas, así como caída de antenas y contenedores en la vía arrastrados por el viento. En la capital grancanaria la situación fue similar al resto de la isla, pero además, se sumó el fuerte oleaje, que hizo que el mar entrara de lleno en el paseo de Las Canteras desde antes de medianoche.

El mar también ha sido el que más problemas causó en Lanzarote y Fuerteventura ya no solo durante la madrugada, sino a lo largo del día de ayer obligando a cerrar playas y paseos marítimos por toda su geografía, amén de los problemas en el puerto de Gran Tarajal con el vertido provocado por el hundimiento de cuatro gabarras.

El temporal que desde el martes por la tarde afecta a Canarias seguía este jueves provocando problemas en las comunicaciones marítimas y por aire. Por la mañana se vieron cancelados cinco vuelos en el Aeropuerto de La Palma, dos en el de El Hierro y otros dos en el de La Gomera. La naviera Fred Olsen mantenía ayer candelada la ruta interior de La Gomera y, pese a las malas condiciones del mar, operó en el resto de rutas con cierta normalidad. También la naviera Armas retomó las rutas en las que no pudo operar el día anterior.

Previsión. Desde las seis de la mañana, tal y como preveía la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que a esa hora levantó todos los avisos, el viento comenzó a moderarse paulatinamente hasta que ya al mediodía casi se calmó por completo, aunque durante toda la jornada de ayer continuó soplando del oeste, rolando ligeramente a suroeste durante a últimas horas del día.

A medianoche también se levantaron los avisos por oleaje que estuvieron activo este jueves y para este viernes, la Aemet prevé un día de transición para, de cara al sábado encarar la llegada de otro pequeño frente que dejará alguna precipitación débil que puede ser puntualmente moderada.

La cara amable del temporal ha sido la lluvia caída, sobre todo, en las medianías del sur de Gran Canaria. El Cabildo ajustaba ayer los datos y aseguraba que desde el año 2011 no se había dado un escenario tan positivo.

Las presas han recogido más de 12 millones de metros cúbicos de agua durante este episodio, de los que Soria, la de mayor volumen, recogió 1,5 millones de metros cúbicos situándose al 11% de su capacidad; Chira cogió un millón y está al 24 % de su capacidad y la presa de Las Niñas ha llegado hasta el 50 %. La de Las Gambuesas está prácticamente llena, avanzó ayer en su cuenta de Twitter el Cabildo.