Entrevista a Adriana Lastra

«Es inviable un nuevo acuerdo con Coalición Canaria»

19/05/2018

La número dos del Partido Socialista manifestó ayer de forma implícita el respaldo de Ferraz a las candidaturas de Torres e Hidalgo para las próximas elecciones de 2019. Además, dejó claro que su formación no volverá a pactar con Coalición Canaria y buscará pactos de progreso, si los números lo permiten, para gobernar Canarias. Tampoco volverá a acercarse a NC de cara a las generales, tras acusar a Quevedo de desleal y de vender como propias algunas enmiendas del PSOE.

— En veinte días han venido el secretario de Organización federal, José Luis Ábalos, y usted. ¿Le preocupa a Ferraz la situación interna del partido en Canarias, la división y confrontación que vive?

— A un año de las elecciones autonómicas y municipales estamos explicando el proyecto federal del PSOE en todo el territorio. Este es un partido plural y diverso y venimos de una etapa muy dura, con lo que pasó el uno de octubre, luego la gestora, las primarias... Lo que estamos viendo es cómo los nuevos equipos que se conformaron a nivel autonómico y local están desarrollando un proyecto desde la izquierda que aglutine la mayoría social para ganar las elecciones, y Canarias no es una excepción. La virtud del PSOE es que no somos de pensamiento único y los militantes tienen el derecho, y la obligación, de decir lo que consideran mejor para el partido. Cuando la dirección en Canarias lo estime, y de la mano de la federal, se convocarán las primarias autonómicas y las locales para que la militancia decida quien va a liderar el proyecto, pero ahora estamos en detectar los problemas para elaborar el proyecto.

— ¿En ese proceso de primarias, Ángel Víctor Torres debe ser el candidato a la Presidencia del Gobierno?

— Eso lo decidirá la militancia. Somos el partido más democrático de España y hemos aprobado hace poco un reglamento en el que se establece que es la militancia quien decide quien lidera el proyecto del partido en cada momento. Ángel Víctor fue elegido hace diez meses en un proyecto limpio, claro y transparente y que fue elegido de manera incontestable. Él tendrá que decidir si se presenta o no, y si lo hace, estoy segura de que concitará el apoyo mayoritario de la militancia.

— ¿Están trabajando ustedes por una candidatura consensuada?

— No, nosotros dejamos manos libres a la militancia. Eso también es el nuevo PSOE. Se acabaron los pactos de despacho. Las primarias permiten que cualquier militante que quiera liderar el partido pueda optar a ello. E insisto, Ángel Víctor concitó hace unos meses a la mayoría del partido en torno a su proyecto político y a su equipo, y todo parece indicar que va a volver a ser así. No hace ni un año de esas primarias y no vemos que la situación haya cambiado.

Uno de los asuntos que generó bastante revuelo en el PSOE en los últimos meses fue la oposición que encontró el alcalde de Las Palmas de Gran Canaria en las primarias locales.

— Hidalgo es un buen alcalde y está siendo muy bien valorado por la ciudadanía, y lo que yo he escuchado esta semana al secretario general de la ciudad es respaldarlo como próximo candidato. Por lo tanto, no hay conflicto. Todo el partido ha cerrado filas con Augusto para que se vuelva a presentar y reedite la Alcaldía. Cuando se cierra un proceso de primarias, lo importante es hablar de los problemas de la ciudadanía y dejar de hablar de lo interno.

«Si Torres decide ser candidato a la Presidencia, estoy segura de que concitará el apoyo mayoritario del PSOE»

— Se van conociendo ya las encuestas y a nivel nacional, el Partido Socialista no sale muy bien parado. ¿Cree que aún tiene tiempo de reaccionar y revertir esos datos?

— Yo formé parte de la anterior dirección de Pedro Sánchez y ya vivimos las encuestas que decían que iba a ver paso, repaso, sorpasso... y nunca se produjo. Quedan dos años para las generales y estamos inmersos en la explicación de nuestro proyecto político con todas las dificultades que tenemos, entre otras, el debate territorial que lo impregna todo. También conocemos las encuestas a nivel autonómico y municipal que dicen que el PSOE va a ser mayoritario. Y una máxima en España es que quien gana las municipales gana las generales. Llevamos cinco años sobreponiéndonos a las encuestas porque los ciudadanos siempre nos tratan mejor que las empresas demoscópicas.

— Como usted dice, las encuestas autonómicas tratan bien al PSOE pero en el caso de Canarias, ganar no es suficiente para gobernar. Los socialistas iniciaron esta legislatura con CC. ¿Ve posible reeditar ese pacto?

— Nosotros cuando nos presentamos a unas elecciones salimos a ganarlas y a ser primeros en votos y escaños, aunque también es cierto que el tablero cambió y las mayorías absolutas se acabaron. Por lo tanto, eso conlleva pactos, pero nosotros vamos a hablar de pactos de progreso con fuerzas de progreso, con fuerzas políticas de izquierda. Desde luego, con Coalición Canaria, sobre todo viendo su deriva en los últimos tiempos, es inviable un acuerdo de Gobierno.

— ¿Se han roto todos los puentes?

— Lo que estamos viendo de la política que está llevando a cabo Coalición Canaria, no solo en Canarias sino por los acuerdos que alcanza con el Partido Popular en Madrid, hacen inviable un acuerdo. Un ejemplo es lo que estamos viendo en política sanitaria. No tenemos nada que ver con esa política y por lo tanto no hay posibilidades de reeditar ese acuerdo de Gobierno.

— ¿Y con Nueva Canarias?

— Soy poco partidaria de echar la vista atrás porque seguramente en un momento puntual, como fueron las elecciones anteriores, teníamos motivos para firmar ese pacto con NC, pero desde luego, la deriva de Pedro Quevedo, pactando con la derecha las leyes más importantes -los presupuestos del año pasado y todo parece indicar que los de este año-, hace que no nos planteemos en ningún caso reeditar ese acuerdo.

— ¿No ha respondido ese pacto a lo que ustedes esperaban?

— Desde luego, a nosotros no nos ha informado de nada de lo que estaba pactando, y cuando hablamos de dos fuerzas que llegan a un acuerdo, entonces no está siendo leal, No está siendo leal con el Partido Socialista, ni con quien se comprometió. Al apoyar un presupuesto que jibariza el estado social, que merma el patrimonio de los que no tenemos nada -la sanidad, la educación, las pensiones, etc.-, no tiene nada que ver con el PSOE y con el programa con que nos presentamos a las elecciones. Ha sido desleal con el PSOE y con su propio compromiso.

— NC, CC y el PP mantienen que éste es el mejor presupuesto de la historia para Canarias. ¿Como cree que pueden justificar los socialistas canarios su rechazo a esas cuentas?

— Nosotros presentamos una enmienda a la totalidad que no fructificó, pero ahora estamos en la fase de enmiendas parciales y muchas de las que Pedro Quevedo está vendiendo que ha arrancado al Gobierno, son del PSOE. Por ejemplo, la bonificación a los billetes ya lo llevó el PSOE en marzo al Congreso y lo defendió Chano Franquis. Es decir, que es una medida liderada por los compañeros socialistas de Canarias y Baleares. Lo que vamos a hacer en esta segunda fase es apoyar las enmiendas que han presentado los compañeros de Canarias y que muchas de ellas está vendiendo Quevedo como propias y son del PSOE. Las vamos a apoyar como hicimos el año pasado. Es decir, una cosa son las enmiendas parciales y otra es el presupuesto, y este presupuesto es lesivo para la clase trabajadora, para los pensionistas... Hace una política netamente de derechas.

— ¿Qué le parece la compra del chalé millonario de Pablo Iglesias e Irene Montero? ¿Una incoherencia? ¿Un error de estrategia?

— Es un problema de coherencia política. No sólo porque Pablo Iglesias criticara en su momento a un alto cargo del PP por comprarse un ático, sino que él criticaba a quien se iba a vivir a un chalé a las afueras. Hay una incoherencia entre lo que dice y lo que hace. El problema es cuando construyes tu imagen en base a criticar a los demás y de repente tú haces lo mismo, que es lo que han hecho ellos. Y otra cosa. El PSOE defendió en el Congreso que los diputados tuviéramos dedicación exclusiva. Unidos Podemos, no nos apoyó y al mismo tiempo limitó el salario de sus diputados. Quizá alguien ya empiece a ser consciente de por qué. Con 1.800 euros de sueldo cada uno, es muy difícil que alguien se pueda permitir ese chalé que se han comprado. Es decir, tienen otros recursos, a través de La tuerka y demás. Por eso se opusieron a la dedicación exclusiva.