la arista

El 75% de descuento, ya

28/06/2018
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No hace falta ser experto en leyes para saber que cada uno de los artículos de los Presupuestos Generales del Estado son de aplicación directa y que a lo más que necesita una medida es una orden ministerial o una aprobación en el Consejo de Ministros. Por eso es incomprensible que el Gobierno de Pedro Sánchez atienda a la letra pequeña de lo pactado por Nueva Canarias y el PP y acuda a un real decreto que tardará seis meses en tramitarse para poner en marcha el descuento del 75% en el transporte de pasajeros a los residentes de Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla.

En última instancia, sí es absolutamente necesario un real decreto, como con toda seguridad aconsejan los leguleyos del Ministerio de Fomento, lo que demandamos los canarios es que sean tan ágiles como lo fueron para modificar, por la misma vía legal y en 72 horas, la renovación del Consejo de Administración de Radio Televisión Española. Es más, si este tema lo consideran urgente y prioritario para los canarios, con la misma consideración que la tele, también tienen a su disposición un posible real decreto ley, de efecto inmediato y posterior convalidación en el Congreso por la misma mayoría que puso a Sánchez al frente de este Gobierno.

Cuando se firmó el acuerdo estrella entre Román Rodríguez y Mariano Rajoy, Pedro Sánchez no soñaba con estar en la presidencia del Gobierno, ni Rajoy que se veía en su despacho como registrador de la propiedad, y no existía duda alguna de que los compromisos adquiridos se cumplirían en los plazos acordados. Cuando Nueva Canarias decide, sin pensarlo dos veces, apoyar la moción de censura pone pocas condiciones, y una de ellas es el cumplimiento estricto e inmediato de todos los acuerdos presupuestarios firmados con el PP. Es verdad que la letra pequeña habla de un acuerdo del Gobierno, pero no especifica qué tipo de acuerdo, si una simple orden ministerial, si un real decreto, una iniciativa legislativa o un acuerdo en el índice verde del Consejo de Ministros. La buena voluntad socialista con este tema debió pasar por buscar la salida más honrosa a la situación y cumplir escrupulosamente con quien se comprometió con su voto para que Pedro Sánchez se mudara a La Moncloa.

No hay ninguna excusa para retrasar seis meses la entrada en vigor de un derecho conseguido por los canarios, sobre todo cuando miles de personas que querían viajar en verano para ver a sus familiares, por vacaciones o por motivos de trabajo, han retrasado sus planes a la espera de la entrada en vigor de la medida. La escasa sensibilidad del ministro de Fomento, José Luis Ábalos, sólo se explica desde la debilidad política e institucional de Canarias. Es esto no se lo haría al Partido Nacionalista Vasco, y por supuesto, tampoco a los catalanes.

En este nuevo contexto nacional ni Nueva Canarias es quien era, el voto 176, ni Coalición Canaria pinta nada en Madrid, ni Ángel Víctor Torres tiene fuerza para hablar de tú a tú con nadie en el Gobierno. Si no que se lo pregunten al líder de los socialistas canarios, que rápidamente se apuntó a poner el ventilador contra su socio natural, en Madrid y en el Cabildo de Gran Canaria, para salvar a su compañero de partido, el ministro de Fomento, ante los canarios. A pesar del esfuerzo del secretario general del PSC nadie en Madrid ha devuelto las llamadas hechas desde su despacho, pero tampoco las que hizo Fanquis o el alarmado personal de Nueva Canaria.

Es muy difícil para los canarios encajar las excusas del Gobierno para dilatar esta medida que puede ser aplicada de inmediato, y que sólo la inexperiencia de un Gobierno de recién llegados al poder, explica la dilación y el uso del real decreto. Nueva Canaria, más allá de mandar una nota de prensa, debe pedir explicaciones en el Congreso hoy, que se debate la Ley de Presupuestos devuelta por el Senado, mejor que mañana y antes de que le robe de nuevo la iniciativa Coalición Canaria, que, con cierta saña ha programado el hilo mediático de la historia con información privilegiada.