El último debate celebrado hace 7 años, con Mariano Rajoy como presidente. / EFE

El debate del estado de la nación que no concilia

El Congreso celebrará su sesión más relevante de la legislatura, trufada de otros asuntos, en tres días de maratón hasta entrada la noche

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

La semana que viene el Congreso de los Diputados celebrará, siete años después del último, un nuevo debate del estado de la nación. Un macropleno maratoniano en el que están incluidos otros asuntos en el orden del día, como la proposición para la reforma del Poder Judicial, y que amenaza con extenderse hasta la medianoche de los días 12, 13 y 14 de julio. Se iniciará el martes, a la castiza hora de las doce de la mañana. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, abrirá la intervención sin tener limitado su tiempo.

Se espera que su discurso, en el que desgranará todos los logros y obstáculos que ha atravesado el Gobierno a lo largo de la legislatura, se prolongue entre una hora y media y dos horas con las conclusiones de la cumbre de la OTAN flotando aún en el ambiente y el gasto militar erigido ahora en principal punto de fricción con Unidas Podemos. A lo que se suma la respuesta de la coalición a la pandemia;las acusaciones al PP por el bloqueo del Consejo General del Poder Judicial o las medidas del 'escudo social'.

Una vez finalizada la intervención se suspenderá la sesión hasta las cuatro de la tarde. Entonces empezarán las intervenciones de los grupos, de mayor a menor representación en el Congreso. El PP estará comandado por su portavoz parlamentaria, Cuca Gamarra, ya que el líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, es senador y no diputado y solo podrá asistir de oyente. Aunque estará sentado en la primera fila de la bancada de los suyos para escenificar quién es el nuevo líder de la oposición.

Los grupos dispondrán de 30 minutos para su intervención inicial y otros diez para su turno de réplica, después de que Sánchez les responda uno a a uno. Más de siete horas de debate en total siempre que no haya interrupciones ni los portavoces se alarguen más de la cuenta.

«Racionalizar horarios»

Se hará, por tanto, de noche, un hecho que lleva repitiéndose durante toda la legislatura pese a la apuesta de la presidenta del Congreso, Meritxel Batet, por la conciliación y la «racionalización de horarios» que anunció que establecería tras su nombramiento. Su primera medida, en diciembre de 2019, fue adelantar el cierre del registro de la Cámara a las 18:00 horas y no a las 20:00 como sucedía antes, pero la medida no ha tenido efectos en la vida de los ujieres, taquígrafos, policías, periodistas y otros trabajadores de las Cortes.

El miércoles 13 de julio se iniciará la sesión a las 9:00 horas con la intervención de los grupos que no entren el día anterior. Terminados los duelos parlamentarios, y mientras el pleno realiza un primer debate sobre la reforma que permitirá acometer la renovación parcial del Tribunal Constitucional o del CGPJ –el Gobierno ha aprovechado para dar un arreón a su agenda legislativa– se abrirá un plazo de 30 minutos para que los grupos presenten sus propuestas de resolución; es decir, las solicitudes de los partidos al Ejecutivo. Cada grupo podrá presentar un máximo de quince (en 2015, último debate del estado de la nación, fueron 105), que no podrán ser votadas por puntos.

El jueves 14 se reanudará el pleno con el debate de esas propuestas. Cada grupo dispondrá de quince minutos para defenderlas y la votación se realizará al final, junto con el resto de asuntos del prolijo orden del día. El resultado de esas votaciones servirá para medirá la fortaleza o debilidad de las alianzas parlamentarias del Gobierno.

Moncloa ha querido que este macropleno sirva para votar otros proyectos legislativos además de la citada reforma para la renovación del TC o del CGPJ. Así, en el orden del día se ha incluido también para el jueves la Ley de Memoria Democrática, el decreto anticrisis aprobado el 25 de junio y el decreto ley de esta semana que limita la temporalidad en el sector público sanitario. Las votaciones de la jornada, en dos tandas, amenazan con alargarse más allá de la medianoche.