Pere Aragonès y Ada Colau se reúnen tras la formación oficial del Govern / EP

Aragonès y Colau escenifican el apoyo en Cataluña a los indultos

Encuestas recientes sitúan el respaldo entre los catalanes a la medida de gracia en el entorno del 60%-70%

CRISTIAN REINO

Tres de los más destacados dirigentes políticos de Cataluña defendieron este jueves los indultos: el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès; la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau; y el líder de la oposición en el Parlament y ganador de los comicios, el socialista Salvador Illa.

Aragonès y Colau escenificaron juntos la posición favorable de las dos principales instituciones catalanas, el Govern y el Ayuntamiento de la capital catalana, a las medidas de gracia, que ultima el Gobierno central y contra las que se oponen el Tribunal Supremo, la Fiscalía y las formaciones del centro derecha en España.

En Cataluña, encuestas recientes sitúan el respaldo a las medidas de gracia en torno al 60% y el 70% de la ciudadanía. Un sondeo de 'La Vanguardia' señalaba que el 61% de los catalanes está a favor de conceder indultos, frente al 72% que recogía un barómetro de opinión similar de 'El Periódico'. Es decir, el apoyo ronda entre dos tercios y tres cuartos. En el Parlament, esa mayoría absoluta partidaria de las medidas de gracia es también clara. Entre PP, Ciudadanos y Vox, las que se oponen, solo suman el 15% de los escaños en el hemiciclo autonómico. La formación naranja ha convocado incluso una manifestación de rechazo en Barcelona el 11 de junio e impulsará una propuesta de resolución en el Parlament, que será tumbada. Las demás formaciones catalanas –PSC, ERC, Junts, comunes y la CUP– (todo el catalanismo) están a favor en mayor o menor grado.

Eso sí, hay círculos en Junts y la CUP que son muy escépticos y podrían llegar a discrepar de los indultos por quedarse cortos o por considerar que no son la solución y que solo lo son la amnistía y la autodeterminación. Así, sectores de Junts recelan porque creen que se trataría de un engaño orquestado entre el PSOE y ERC para que Junqueras recupere protagonismo político y se arrincone a Puigdemont. Quienes en el independentismo más radical recelan de las medidas de gracias es porque temen además que impliquen una renuncia del secesionismo a la vía unilateral a corto y medio plazo. Las críticas que ha recibido Jordi Cuixart por abrazarse al ministro Miquel Iceta el día de la toma de posesión de Pere Aragonès en el Palau de la Generalitat van en esa dirección.

La centralidad del Parlament, no obstante, defiende los indultos, al menos como mal menor, según admiten algunos soberanistas. El presidente de la Generalitat recibió este jueves a la alcaldesa de Barcelona en su primera reunión de carácter institucional desde que tomó las riendas del Ejecutivo catalán. Ambos abordaron la carpeta soberanista, un día después del contundente informe del Supremo y días después de la predisposición mostrada por Pedro Sánchez a las medidas de gracia. Tanto Aragonès como Colau coincidieron en que solo se puede afrontar la resolución del conflicto desde el diálogo y si los presos están en libertad.

Mayoría soberanista

El primer paso del presidente de la Generalitat en lo que se refiere a la agenda independentista será convocar lo que ha llamado como un gran acuerdo nacional a favor de la amnistía y la autodeterminación, como en su día hicieron Mas y Puigdemont con el pacto nacional por el referéndum, al que se adhirieron los partidos soberanistas, entidades de la sociedad civil, organizaciones profesionales e instituciones, entre ellas el Ayuntamiento de Barcelona. Aragonès quiere sumar el máximo de inscritos antes de acudir a la mesa de diálogo con el Gobierno central. Colau abrió la puerta a sumarse. La alcaldesa presionó a Pedro Sánchez para que apruebe la concesión de los indultos cuanto antes. «Es tiempo de política y no de jueces», señaló. Aragonès, mientras, reiteró que el independentismo «no va a renunciar a sus objetivos políticos». «Nuestra propuesta en la mesa de diálogo será referéndum y amnistía», insistió.

Illa, por su parte, que hasta la fecha había evitado posicionarse en el debate sobre los indultos, fue ayer muy explícito. «Todo lo que dentro del Estado de derecho ayude al reencuentro, me parece muy oportuno», dijo.