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El municipio valenciano de Alginet ha resultado agraciado con 33 millones de euros del 93.361. EFE
93361 y 41147, dos cuartos premios con mucho sabor mediterráneo

Lotería de Navidad

93361 y 41147, dos cuartos premios con mucho sabor mediterráneo

Lluvia no de arroz, sino de millones, más de 35, en Valencia, mientras que a Barcelona viajan otros 33 millones que no pagan peajes a Hacienda

Viernes, 22 de diciembre 2023, 10:17

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No se trata solo de un número. Es mucho más. Cuando uno juega a la lotería de Navidad, detrás de las cinco cifras que están impresas en un décimo hay ilusión, sueños, viajes, coches, casas, vacaciones, relojes… Por eso, son muchos los que seleccionan cuidadosamente el número que compran, en ocasiones guiados por acontecimientos importantes en su vida, los más felices: una boda, un nacimiento, una graduación… En otras ocasiones, prefieren que sea el azar el que decida. O el lotero.

Solo sus dueños saben por qué se decidieron a comprar el 93361 o el 41147. Qué hay detrás de esos dos números que se han convertido, por obra y magia de la suerte, en 20.000 euros, que es el premio –el cuarto– que le toca al que tenga un décimo con una de estas dos cifras mágicas que se ha repartido de forma prácticamente exclusiva en Valencia, en donde han llovido más de 35 millones de euros, y Barcelona, adonde viajan otros 33,2 millones.

Además, los agraciados recibirán de forma íntegra 1.000 euros por cada euro jugado, sin que se les practique ningún tipo de retención a Hacienda, puesto que desde 2020 los premios inferiores a 40.000 euros están exentos de tributar; a partir de esa cuantía se paga un peaje del 20%.

Unos premios remolones

93361 fue el primer cuarto premio del ya casi finalizado 2023. Los niños Elisabeth Obarisiagbon y Sergio Abaga lo entonaron a las 11.14 de la mañana, tras extraer las bolas Rodrigo Román y Aurora Rodríguez. Se hizo esperar un poco. En realidad, solo los quintos premios fueron tempraneros. Durante más de dos horas de sorteo solo se cantaron quintos premios. Ni rastro de cuartos, ni terceros, ni segundos. Ni el Gordo.

Y, tras los quintos, como si esto fuera una escala decreciente, le tocó el turno al cuarto. La Administración número 1 de la localidad de Alginet vendió 165 series y repartió por este pequeño pueblo del Mediterráneo de poco más de 3.000 habitantes nada más y nada menos que 33 millones.

Un pequeño pellizquito se quedó también en Valencia, en la localidad de Algemesí, de casi 30.000 habitantes, donde se vendieron otras siete series del número 93361, es decir, 1,4 millones de euros. Desde la administración agraciada se mostraron muy orgullosos por haber vendido este número «todo en ventanilla», mientras de fondo se escuchaba la algarabía de los clientes que iban llegando tras enterarse de la buena nueva. No es la primera vez que este negocio reparte un premio, «los hemos dado de la Primitiva», pero sí que se ha estrenado con la Lotería Nacional. Y qué mejor ocasión para hacerlo que en el tradicional sorteo de Navidad.

Pero ha habido otro tercer premio valenciano donde también ha llovido dinero, en este caso un millón de euros: Benifaió. Pero para que no se tratara de un premio solo con sabor valenciano, esta cifra mágica también se vendió en Sevilla, en La Luisiana, otras cinco series, lo que significa otro millón de euros. Por último, la localidad alicantina de Villena vendió otras tres series y deja en esta tierra turronera 600.000 euros.

De tapas y pasteles

Hubo que esperar más, casi una hora, para el segundo cuarto, aunque menos que para que se conociera el Gordo, el más tardío de la historia. A las 12.08 de la mañana fueron Ainhoa Rosero y Rosario Martínez las encargadas de cantar un número que bien podría haber entonado el gran Joan Manuel Serrat precisamente cuando se cumple el primer aniversario de su retirada, por el sabor mediterráneo que deja. Porque si el primer cuarto dejó una lluvia no de arroz sino de millones a Valencia, el segundo cuarto se vendió también de forma casi íntegra en Barcelona; más concretamente en una administración de Granollers, cuya propietaria escogió ese número por haber perdido el autobús 147 cuando acudió a Madrid por primera vez a ver el sorteo. ¡Bendita pérdida!

Casi todo el premio se vendió también en ventanilla pero el bar 'Tapas' repartió unos cuantos millones entre sus clientes, así como una empresa de la localidad. Incluso el premio llegó también hasta Mataró, a una pastelería que vendió también ese número y, curiosamente, se llama 'Mar', para darle otro toque más de aroma a Mediterráneo.

Pero para que no se quede en Levante todo el premio, otros 3,8 millones viajaron al interior de España, hasta Salamanca, a la localidad de Peñaranda de Bracamonte, que vendió 16 series de un número que muchos no olvidarán ya: el 41147.

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