Putin junto a Surovikin en un acto en Siria en 2017. / MICHAEL KLIMENTYEV

El 'carnicero' de Putin que está detrás de la masacre de Kiev

El general Serguéi Surovikin, veterano de Siria, fue nombrado nuevo comandante en jefe de las tropas del Kremlin en Ucrania el mismo día que fue saboteado el puente de Crimea

IÑIGO FERNÁNDEZ DE LUCIO

La masacre de civiles en Kiev y otras ciudades del país ha supuesto el sangriento estreno del nuevo comandante de las tropas rusas en Ucrania. Serguéi Surovikin fue ascendido el sábado, el mismo día en que fue saboteado el puente de Crimea. El propio Putin aseguró que la matanza del lunes vino en respuesta a la destrucción de esta infraestructura, aunque diversos analistas militares opinan que semejante operación debía estar prevista desde hace semanas.

En cualquier caso, Surovikin fue quien la ejecutó. Veterano de la carrera militar, el nuevo 'carnicero' de Putin pretende aplicar las técnicas de terror ensayadas en escenarios anteriores. Comandó las tropas rusas en Siria en 2017 para luego pasar a dirigir la fuerza aeroespacial del Kremlin, que combina fuerza aérea y misiles. Regresó a Siria entre marzo y abril de 2019, unas fechas en las que la aviación rusa destruyó la ciudad de Alepo. También en esa época se utilizaron armas químicas en Guta y se llevaron a cabo una serie de cruentas operaciones militares en la región de Idlib. La ONG Humans Right Watch le sitúa, en un informe de 2020, en un listado de individuos responsables de posibles crímenes de guerra en Idlib, junto a otros comandantes rusos y sirios.

Graduado en la Escuela Superior de Mando de Omsk en 1987, Surovikin es militar de carrera. Participó en Afganistán y en la guerra civil de Taiyikistán en los 90; en la segunda guerra chechena en los 2000, en la que los rusos aplastaron a los insurgentes islamistas; en Siria; y ahora en Ucrania.

Nacido hace 55 años en Novosibirsk (Siberia), su primera aparición pública tuvo lugar en 1991, durante el intento de golpe de Estado tras la disolución de la Unión Soviética. Tres civiles murieron después de que militares a su cargo asaltasen una barricada. Fue encarcelado pero seis meses salió de prisión gracias a una amnistía.

Yevgeny Prigozhin, fundador del despiadado grupo mercenario ruso Wagner, le ha calificado en los últimos días como «el comandante más competente del ejército ruso». Fue sancionado por la Unión Europea en febrero, justo antes de la invasión, por su apoyo a acciones contra «la integridad territorial, la soberanía y la independencia» de Ucrania.

Militar de carrera, Sergei Surovikin nació en Novosibirsk (Siberia), en 1966. / EUROPA PRESS

Tercer comandante en una semana

Hasta ahora se ocupaba de dirigir las tropas rusas en el frente sur, donde los invasores han conquistado grandes extensiones de terreno, especialmente en Zaporiyia y Jersón, aunque en las últimas semanas la contraofensiva ucraniana está dando sus frutos.

Lo que en principio es un premio en forma de promoción interna puede ser, no obstante, un caramelo envenenado. Surovikin es el octavo comandante de las tropas rusas en lo que va de guerra, el tercero en apenas una semana desde el colapso del Ejército ruso en Liman, en el frente oriental, donde los ucranianos recuperan terreno a gran velocidad.

Precisamente su antecesor, cuyo nombre no ha sido hecho público pero la inteligencia británica señala como Alexánder Dvornikov, también es un veterano de Chechenia y Afganistán. Sin embargo, los duros reveses sufridos sobre el terreno en las últimas semanas han llevado a Putin a purgar a sus comandantes uno tras otro, probablemente para calmar las críticas internas.

Habrá que ver cómo se desarrollan los acontecimientos, pero lo que es seguro es que, al igual que en Siria, volverán a sonar las alarmas antiaéreas en Ucrania. Una estrategia de terror dirigida contra la población tan vieja como la guerra. Como sucede en todo conflicto, quienes lo pagarán serán los civiles.