Pablo Isla, presidente de Inditex. / FOTO: reuters | vÍDEO: ep

Inditex gana 2.500 millones hasta octubre tras otro trimestre de beneficio récord

Pablo Isla y el nuevo CEO, García Maceiras, mandan un mensaje de continuidad en el negocio ante los analistas. Mantienen su previsión de que la venta online suponga el 25% del total al final del ejercicio

Clara Alba
CLARA ALBA

Inditex da por superada la pandemia y los peores momentos de la crisis con el cierre de tiendas por las restricciones. El gigante textil ha presentado este miércoles sus resultados del tercer trimestre fiscal (de agosto a octubre) y las cifras no podrían ser mejores para una compañía que afronta uno de los movimientos sucesorios más importantes de los últimos tiempos, con la llegada de Marta Ortega -hija del fundador Amancio Ortega- a la presidencia el próximo mes de abril en sustitución de Pablo Isla.

Inditex ha logrado un nuevo trimestre de ganancias récord, el segundo consecutivo, con 1.228 millones de euros, un 42% más que hace un año y un 5,2% superior al de 2019. Así, su beneficio neto en los nueve primeros meses del ejercicio asciende a 2.500 millones de euros. La cifra supone un 273% más que en el mismo periodo de 2020, marcado por el impacto de la pandemia.

Las ventas han tirado de los resultados de la compañía en los últimos tiempos, tanto en tienda como por los canales online. Durante el tercer trimestre del ejercicio, el crecimiento se ha ido acelerando progresivamente con más de 7.000 millones, un 6% por encima de lo registrado en el mismo periodo de 2019.

Si se toma como referencia los nueve primeros meses del año, la cifra asciende a 19.325 millones de euros, un 37% más que el ejercicio anterior, cuando aún habìa restricciones por la pandemia, aunque aún está un 2,5% si se compara con 2019. No obstante, desde la compañía insisten en que «durante los nueves meses las ventas en tienda han seguido mejorando y en el tercer trimestre superaron las cifras del tercero de 2019 a tipos de cambio constante, con un 11% menos de tiendas».

«Son unos resultados muy satisfactorios que ponen de manifiesto la solidez de nuestro modelo de negocio, la calidad y el compromiso de nuestros equipos y el potencial de nuestra estrategia de integración entre el mundo físico y el digital», ha indicado Pablo Isla, presidente ejecutivo de Inditex. En su primera presentación ante analistas tras el anuncio de su salida, el directivo ha expresado que «hay una evolución del negocio muy sana, tanto en tienda como online. La diferenciación competitiva de Inditex es más grande que nunca».

Y es que el negocio digital sigue jugando un papel clave en la estrategia del grupo. Las ventas por esta vía, a tipo de cambio constante, crecieron un 28% respecto a los nueve primeros meses de 2020, y un 124% respecto al periodo de 2019. Inditex confía en que la venta online supere el 25% del total en el ejercicio 2021, frente al 21% actual, según ha confirmado Isla ante los analistas.

Los datos apuntan, además, a un cierre de año récord. Según han explicado los directivos, la colección de otoño-invierno ha sido muy bien acogida por los clientes y, en el arranque del cuarto trimestre (entre noviembre y los últimos datos del 10 de diciembre) las ventas ya han aumentado un 33% respecto al mismo periodo de 2020 y un 10% si se compara con 2019.

Rentabilidad

Es cierto que este suele ser un trimestre con elevadas cifras de rentabilidad, incluso superiores a las de la campaña navideña marcada por algunas promociones. Pero el margen bruto, una de las referencias que los inversores miran con lupa al reflejar la diferencia entre lo vendido y su coste, ha sido este periodo positivo.

En total, el margen bruto se situó en 11.409 millones de euros en los nueve primeros meses del ejercicio, representando el 59% de las ventas. Desde el departamento de análisis de Bankinter recuerdan que, solo en el tercer trimestre, la cifra fue de 4.501 millones, «lo que supone un margen del 60,9%». Desde la compañía destacan que la cifra es «la mejor de los últimos siete años». Sin embargo, los analistas han mostrado cierto recelo al quedarse la cifra por debajo del 61,2% esperado por el consenso. Un factor que ha contribuido a penalizar al valor en Bolsa, con caídas de más del 4% en los primeros compases de negociación.

El grupo sí ha demostrado su capacidad de generación de caja en un año muy complicado para el sector del retail. Su posición financiera neta creció un 16% hasta 9.569 millones de euros.

Unas cifras que permiten al valor mantener su política de dividendos con un 'pay-out' ordinario (porcentaje del beneficio que se destina a la retribución) del 60% del beneficio y la distribución adicional de 0,30 euros por acción como dividendo extraordinario a repartir en el año fiscal 2022.

Retos de futuro

El gigante textil consolida así los buenos datos que ya presentó en el segundo trimestre del ejercicio, cuando las ganancias ya superaron las de antes de la Covid-19. Es decir, la recuperación va viento en popa y anticipa un relevo generacional que estará marcado por las dudas sobre si el tándem formado por Marta Ortega y el nuevo consejero delegado Óscar García Maceiras será capaz de mantener el ritmo de crecimiento de la compañía.

En este sentido, y ante sus primeros resultados en el nuevo cargo, García Maceiras ha explicado que los resultados en el contexto actual «confirman la importancia de seguir desarrollando este modelo que diferencia e identifica a nuestra empresa», en un claro mensaje de continuidad para los analistas en el que también ha destacado que la sostenibilidad y la digitalización seguirán siendo pilares para el grupo. De hecho, el directivo ha apostado por invertir en iniciativas clave para el futuro «con disciplina financiera».

Por su parte, Pablo Isla se ha limitado a indicar que el cambio completa el relevo generacional iniciado en 2011, con la salida de Amancio Ortega de la presidencia de la compañía para cederle el puesto.

En un reciente informe, los analistas de Credit Suisse explicaban que mantener el legado de Pablo Isla será el principal reto al que se enfrentará el nuevo equipo. Pero no el único. Inditex también debe hacer frente al necesario proceso de cierre de tiendas a medida que crece la venta online, además de la aparición «de unos nuevos rivales muy agresivos», en una clara referencia a marcas como Shein.

El auge de los 'marketplaces' y «una agenda de sostenibilidad exigente» también están entre los desafíos de la nueva cúpula, que tendrá que trabajar duro para mantener la confianza de los inversores.

El anuncio del relevo provocó el pasado 30 de noviembre un auténtico shock bursátil en la compañía, que se hundió más de un 6% desde los 29,6 euros hasta los 27,8 euros por acción. Tras varias sesiones combinando notables subidas y bajadas, su cotización volvió el martes a recuperar los 29 euros por acción. Pero la caída de este miércoles deja su gráfica de nuevo en los 27,6 euros por acción.