La lucha contra el coronavirus

El SEPE confía en tener abonadas todas las prestaciones el 10 de junio

21/05/2020

Aún quedan 2.000 canarios que no han cobrado la ayuda pese a que algunos fueron incluidos en ERTE desde mediados de marzo. El SEPE está subsanando fallos en los datos y confía en que para el 10 de junio todo el mundo haya percibido lo que le corresponde

El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) confía en tener abonadas para el próximo 10 de junio la totalidad de las prestaciones a los trabajadores inmersos en Expedientes de Regulación de Empleo Temporal (ERTE) por fuerza mayor. Aunque muchos de los 203.000 trabajadores fueron incluidos en ERTE a mediados de marzo, después de que se declarara el estado de alarma, hay al menos 2.000 canarios (el 2% del total y según datos de CC OO-Canarias) que aún no han percibido un solo euro. Los problemas que se han producido en los datos facilitados por las empresas en cuanto a cuentas bancarias e incluso la propia identificación de esas personas ha demorado los pagos hasta dos meses, con el consiguiente problema que esto está teniendo en la economía de estas familias. «Puede quedar algún caso aislado de alguien a quien no se ha podido localizar. En ese caso la recomendación es que acuda al SEPE», indican fuentes cercanas.

El personal del SEPE en colaboración con las asesorías y empresas ha hecho un gran esfuerzo por resolver estos problemas y la previsión es que para el 10 de junio no quede ni un solo trabajador de los ERTE por fuerza mayor sin prestación. Otra cosa son los ERTE que se han venido presentado a lo largo de este mes y que seguirán llegando por causas económicas, productivas y organizativas y que se están tramitando actualmente, ya con los trámites habituales una vez que ha pasado el colapso de los meses anteriores.

El portavoz del grupo de profesionales y asesores Equipo Covid-19, Carlos Talavera, el caballo de batalla ahora respecto a los ERTE es aclarar todas las dudas que arroja el decreto ley 18/2020, que introduce más flexibilidad en los expedientes pero también nuevas definiciones como los ERTE por fuerza mayor total o parcial «de difícil interpretación». «Estamos en un mar de dudas y no solo nosotros sino la propia administración. Un día nos encontramos con una interpretación de una administración y luego ese mismo órgano rectifica. Esto es un problema. Esperamos que se aclare todo esto antes de que concluya el estado de alarma», apunta Talavera.

Uno de los problemas de los que se quejan las empresas es que este nuevo decreto afecta a aquellas que modificaron las condiciones de su ERTE a partir del 13 de mayo (cuando se publicó este real decreto 18/2020), cuando ya había empezado la fase 2, y deja fuera a aquellas que sacaron trabajadores con anterioridad para volver a su actividad la semana del 4 (fase 1) o el 11 de mayo (cuando se inició la fase 2). «Es un gran problema», manifiesta.