Rober, en un entrenamiento. / ud las palmas

Sin Viera y también sin excusas contra el Fuenlabrada

La UD se examina este sábado en Fuenlabrada (17.15 horas). Rober apunta a ser la gran novedad en un once también huérfano de Eric Curbelo

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

La UD se marchó al parón después de apuntarse el derbi en el Helidoro y parar en seco al Almería, todopoderoso líder, todavía, de Segunda. Enorme la tarjeta de presentación del equipo para arrancar 2022. Por si fuera poco, Rober se añadió a la tropa en el intervalo y el discurso del vestuario y de la dirigencia coincide y apunta a lo máximo.

Pero esas cuentas que cuadran, esos sueños de grandeza que se ven tan cerca y casi se tocan, pasan este sábado por Fuenlabrada, plaza áspera, en la que aguarda un anfitrión de pierna y sudor, metido en mil apuros y que va a tender trampas por su supervivencia. Por mucho que lleve una eternidad sin ganar, más de tres meses que se dice pronto, y que la clasificación le delate como una de los peores de la categoría.

Ni Mel ni sus muchachos se fían un pelo de esta publicidad porque ya antes se dieron decepciones sonoras lejos del Gran Canaria y en situaciones calcadas a esta. Cartel de favorito, adversario necesitado y petardazo por no entrar al campo como se debe.

De todo eso y más ha advertido convenientemente el entrenador, buen conocedor de los peligros derivados de creérselo sin demostrarlo.

Y todo, sin Viera en el campo, palabras mayores para Las Palmas por mucho que luzca plantilla lujosa y profunda. No hay jugador como Jonathan en la categoría y que falte es, sin ningún género de dudas, una ventaja para el oponente. Apunten a Moleiro y Rober como novedades entre los elegidos para el frente ofensivo, que tampoco suena a mala solución.

Atrás también cojea la UD, privada de su lateral zurdo innegociable , Cardona arrastra sanción, y, a última hora, quedándose en tierra Curbelo con molestias. Dos de los cuatro innegociables atrás, lo que da mayor dimensión a la remodelación obligada. Al menos está de vuelta Lemos, un alivio entre tanta contingencia.

Tampoco debe pasar inadvertida la presencia de Loiodice, ahora que se sigue insistiendo en que ha de venir otro mediocentro y el francés tiene una importancia incuestionable. Escoltado por su compatriota Mfulu, ahí está resuelta la sala de máquinas.

Y, si como parece, se opta por calzar también a Fabio en una suerte de trivote, la zona ancha reúne músculo, rigor táctico y capacidad creativa. Ayudas a la defensa y acompañamiento a los versos sueltos de arriba.

Tiene mimbres Mel para armar un once que salga por la puerta grande de Fuenlabrada, un reto que tendrá premio porque ganar computa como otro impulso de calidad en la carrera clasificatoria. Y dice, y no le falta razón, que todos los puntos reúnen la misma importancia.

Lo que aconseja más seguir sumando es que el equipo parece haber entrado en otro ciclo favorable, a juzgar por su buena respuesta en las jornadas precedentes, y todo lo que vaya a parar al casillero ya nadie lo va a discutir.

Son conscientes los jugadores de que es el momento de ir anticipando deberes en la carrera por el ascenso y que en este tipo de encuentros es en los que pueden cimentarse los logros que se persiguen.

Simplificando: el empate frente al Almería de hace dos semanas tendrá su valor multiplicado si esta tarde viene acompañado por una victoria. Y al revés, no ganar en el Fernando Torres minimizará todo lo anterior. Vasos comunicantes, que algunos dicen.

Alineaciones probables

Fuenlabrada: Altube; Pol Valentín, Diéguez, Pulido, Gozzi; Pedro León, Cristóbal, Agu, Mula; Zozulya, Bouldini.

UD Las Palmas: Raúl Fernández; Álvaro Lemos, Raúl Navas, Ferigra, Benito; Rober, Fabio, Mfulu, Loiodice; Kirian, Jesé.

Árbitro: Hernández Maeso (comité extremeño)

Estadio: Fernando Torres

Hora: 17.15 (Movistar Liga)