Sergi Cardona celebra el 0-1. / efe

El vuelo de Sergi Cardona caza el liderato para la UD

Las Palmas asalta El Molinón en un auténtico partidazo, sin acusar las bajas, para volver a ponerse primeros en la tabla clasificatoria de Segunda

KEVIN FONTECHA Las Palmas de Gran Canaria

Antaño, y en una época no muy lejana, adolecía Las Palmas lejos de Gran Canaria. Era tan famélico el conjunto amarillo en tierras peninsulares que casi se contaban sus envites por derrotas. Pero la historia cambió desde que Pimienta encontró la tecla a domicilio y transformó a la UD en un animal hambriento de puntos. En El Molinón, un campo de enjundia, volvió a sacar músculo para asaltar, y recuperar, todo sea dicho, el liderato de la Segunda División.

Le bastó con un gol en propia puerta luego de una gran acción entre Florin y Sergi Cardona. Esta vez la suerte, buscada, eso sí, sonrió para que los amarillos se pusieran primeros en la tabla clasificatoria, igualando con el Alavés en lo más alto, con 34 puntos. Sacó raza para defender cuando el Sporting quiso apretar, ya en el ocaso, y tocó con criterio para llevar la contienda al rumbo que marcaba su brújula triunfante.

Le costó plantarse a Las Palmas. Sin Viera se notaba la falta de criterio y sin Nuke el dominio del centro del campo no era unicolor. Pejiño, tirado a la izquierda, no podía dar rienda suelta a su imaginación para mirar portería. Andone batallaba y tampoco encontraba un balón en condiciones. Debía Moleiro dar un paso al frente si los de Pimienta querían recuperar el liderato. Pero no iba a ser fácil. El Sporting, bien plantado y sin tapujos, adelantaba líneas cuando olía dudas insulares. Aun así, las alas que dejó el repaso del derbi invitaba a alargar dicha euforia.

En una de esas en las que la suerte no suele regalar sonrisas, ofreció una dosis de letalidad. Porque de un balón largo al pecho de Andone nació todo. La dejó de cara en zona de tres cuartos de cancha muy bien para Moleiro, que esperó a que el rumano se abriese en banda. Ahí tampoco tuvo prisas Florin, que vio el vuelo de Sergi Cardona y filtró dentro del área. La inercia del galope del lateral rompió a Izquierdoz y, cuando levantó la cabeza para buscar a quién ceder, la puso para que entre el zaguero rival y Cuéllar se la colaran en propia portería (0-1) en el minuto 26.

Con Álex Suárez tapando fuegos, Coco firme y Eric adelantándose a todos los atacantes, solo quedaba aprovechar alguno de los errores del cuadro asturiano. Casi lo hace Álvaro Jiménez en el 36, luego de que una pérdida de Rivera le dejase dentro del área ante un defensor. Se la jugó al misil y finalmente tan solo la madera logró impedir el segundo. Al descanso, uno arriba y la sensación de que se pudo sentenciar la novela cuando Jiménez robó la cartera dentro del área y cedió atrás para que fusilara Andone, a quien se la quitaron cuando armaba el pie.

Tras el intermedio, lo primero que hizo Las Palmas fue volver a avisar. Una gran combinación en banda izquierda entre Sergi Cardona y Pejiño acabó con un latigazo del de Barbate que se marchó alto por poco. En la única en la que el gaditano pudo bailar, más escorado a la derecha, casi sentencia la UD. Se la dejó al borde del área a Moleiro, que le puso música y rosca a un balón que se estrelló con el poste. En el rechace, Andone, solo, la mandó a las nubes cuando caía la bola.

Corría el reloj y también lo hacía Pejiño, que ya se desataba en los espacios. Estaba francamente bien el combinado de García Pimienta, que tenía el encuentro en el punto exacto donde quería. Con media hora aún por delante, quería más piernas el técnico catalán, que dio entrada a Marvin y Óscar Clemente. Fuera Álvaro y Pejiño.

Álex Domínguez también brilla

El susto para Las Palmas llegó cuando el árbitro iba a pitar un penalti a favor del Sporting, ya que Álex Domínguez, en una falta local al área, arrollaba a un atacante que, por suerte, estaba en fuera de juego. Bien el juez de línea. Al campo, más gemelos frescos: Marc y Vitolo, por Florin y Moleiro, para los últimos quince minutos. Quedaba menos para asaltar el liderato. Le tocaba resistir a Las Palmas los arreones de corazón del Sporting. Y ahí otra vez brillaba Eric Curbelo, que sacaba una pelota casi en línea de gol en el 80.

Le tocó sufrir a los amarillos, pero ahí estuvo también soberbio Álex Domínguez, cuando ya en el noventa sacó una mano antológica para evitar el empate y conquistar el liderato de Segunda División. También exhibió experiencia para dejar morir el partido con triangulaciones en banda de muchos quilates entre Vitolo, Enzo y Marvin. Victoria merecida y, ahora, que pase el siguiente.

0 Sporting de Gijón

Cuéllar, Guille Rosas, Insua, Izquierdoz, Cote, Christian Rivera, Pedro Díaz (Gragera m.66), Otero (Jorda Carrilo m.76), Cristo González (Campuzano m.60 - Milovanovic m.76), Zarfino y Aitor García (Jony m.60)

1 UD Las Palmas

Domínguez, Álex Suárez, Curbelo, Coco, Cardona, Álvaro (Marvin m.66), Laiodice, Fabio, Pejino (Oscar m.66), Moleiro (Marc m.78) y Andone (Vitolo m,78)

  • Gol: 0-1, m.26: Izquierdoz, en propia puerta.

  • Árbitro: De la Fuente Ramos. Expulsó con roja directa a uno de los auxiliares del banquillo rojiblanco y mostró tarjeta amarilla a Cuéllar (m.27), Otero (m.45), Christian Rivera (m.56) e Insua (m.58).

  • Incidencias: Partido disputado en El Molinón ante 16.940 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria del exjugador del Sporting Fernando Gomes, recientemente fallecido. No estuvo sola la UD, que contó con unos 300 fieles en la grada animando.