Pejiño y Marc, de fiesta en el derbi. / cober

Apártese quien pueda: el cohete Pejiño está de vuelta

El gaditano gozó de la noche perfecta que anhelaba y necesitaba. Fue héroe y justiciero en el derbi, en un partido que le pone en órbita

KEVIN FONTECHA Las Palmas de Gran Canaria

Andaba Pejiño molesto con su situación. Maltratado la temporada pasada por las lesiones y olvidado ya el calvario, este curso afrontaba su reválida personal. El fútbol de sus botas nunca se fue. De hecho, pocos jugadores con tanta calidad en Segunda como el de Barbate. Solo necesitaba una oportunidad y plena confianza para volver a volar.

Y contra el CD Tenerife (3-1), en el Gran Canaria, bailó su música. Escenario y rival donde exhibir todo su poderío. No fue jamás de esconderse el gaditano. Tocado por una varita y elegido como uno de los virtuosos, con sus recortes muy de Messi hacia adentro buscando el ángulo para armar el cañón, Pejiño descuartizó al conjunto tinerfeño. Nadie pudo frenarle hasta que, «por precaución», abandonó el campo sobre la hora de juego para dejar paso a las piernas frescas de Marin Park. Fue su gran noche. Héroe y justiciero en un enfrentamiento que le coloca en órbita. Apártese quien pueda: el cohete Pejiño ya está aquí de nuevo.

Le estaba costando entrar al extremo andaluz. Sin ir más lejos, la del derbi fue su cuarta titularidad en los 17 encuentros que se han competido ya en Liga regular. Unos números cuestionables y que en muchos sectores de la afición no habían entendido. Es más, siempre se le preguntó a Pimienta en sala de prensa por qué Pejiño no jugaba más.

Cierto es que las dos primeras citas del campeonato doméstico se las perdió al arrastrar una sanción federativa, luego de ser expulsado en la vuelta del playoff de ascenso ante el Tenerife. Tenía ganas el gaditano de resarcirse contra los de la isla de enfrente. Y vaya si lo hizo, con un doblete para festejar su vuelta a la titularidad, devolver a Las Palmas a la senda de los triunfos, cerrar el fin de semana y la jornada en puestos de ascenso directo a Primera División, pues la UD marcha ya segunda tras el pinchazo del Burgos.

Con todo, Pejiño recuperó la sonrisa. Necesitaba un encuentro así. Sentirse determinante, un futbolista superlativo, lo que es. La campaña pasada, hasta su lesión, estaba siendo, con cinco tantos, el máximo goleador amarillo y nadie podía frenar sus ataques. Ante el Tenerife todo volvió a la normalidad porque García Pimienta, al fin, se atrevió a alinearle de inicio y a inclinar el fútbol de la Unión Deportiva al vértigo y descaro del 24 del conjunto insular.

De hecho, el técnico catalán lo reconoció en sala de prensa, halagando el nervio del atacante y poniendo en valor el gran partido que había realizado. «No vamos a descubrir a Pejiño ahora», indicó Pimienta. El barbateño, además, se coló en la historia de los derbis, pues con su doblete ingresó en el club de los bigoleadores amarillos frente al CDTenerife. Había llovido desde entonces, pues no lo hacía nadie desde el curso 1997-98. Narciso, Pepe Juan, Padrón y Ángel Merino cierran la lista.

El cambio fue por precaución

Sin riesgos. El propio Pejiño reconoció, al término del encuentro y tras decir que el Tenerife había «pegado», que su sustitución en el minuto 62 fue simplemente por prevención. Estará listo, salvo giro total de acontecimientos, para la doble salida de la UD a tierras asturianas, donde medirán espadas contra el Sporting de Gijón, primero, y Oviedo después en la jornada intersemanal. Yno verle en el once sería raro.