Todos los balones a Pedri González

17/11/2019

La UD, que todavía no sabe lo que es asaltar Anduva ni vencer desde que el tinerfeño se fue a Brasil, se encomienda al futbolista juvenil para romper la estadística. Mel volverá a adaptar su once inicial debido a las bajas. Dani Martín podría debutar.

La UD visita un campo prohibido y en un momento con ciertas urgencias. Los amarillos, que no saben lo que es ganar desde el pasado 13 de octubre, necesitan revertir la situación. Más de un mes sin encontrar la victoria que otorgan algo de nerviosismo al asunto. Casualmente, Las Palmas no suma de tres desde que Pedri González se concentró con la selección española sub-17 para poner rumbo a Brasil. Y ahora, con su andadura mundialista llegada a su fin, tras caer contra Francia (1-6) en cuartos de final, el teguestero se antoja la principal amenaza visitante para asaltar, por fin, un campo maldito para los intereses grancanarios, pues cuenta sus tres visitas al Municipal de Anduva como derrotas.

Con Pedri pero sin Jonathan Viera, la Unión Deportiva peleará por deshielar el templo del Mirandés. Pepe Mel tendrá que luchar contra todo tipo de adversidades, pues la climatología no ayudará en nada y las bajas que acarrea merman, como vienen acostumbrando, la libreta del entrenador madrileño. Aythami Artiles, fijo en la retaguardia, se cayó de una convocatoria a la que vuelven Martín Mantovani (todavía sin ritmo para «aguantar los noventa minutos») y Mauricio Lemos (tras cumplir sanción federativa) y en la que, cómo no, se estrena un Dani Martín con grandes posibilidades de ocupar el carril izquierdo, huérfano debido a la operación de Dani Castellano y a las cinco cartulinas amarillas que acarrea ya Alberto De la Bella.

Con todo, el preparador de la Unión Deportiva tendrá que ajustar otra vez sus piezas del puzle amarillo. La portería abarcará el primer movimiento. Álvaro Valles volverá a salir de inicio. El sevillano suplirá a Josep Martínez, que se encuentra concentrado con la selección española sub-21, y tratará de dejar su arco imbatido. Por delante, línea de cuatro hombres. En la derecha repetirá el satauteño Eric Curbelo. Por la izquierda llegará, salvo sorpresa, el debut de Dani Martín con los mayores. El Flaco, que jugó en el Trofeo San Ginés todavía no sabe lo que es competir profesionalmente, y tapará el hueco que deja De la Bella. En el centro de la zaga mezclarán Deivid, que cuajó una actuación solvente el pasado fin de semana contra el Alcorcón en el Gran Canaria, y Mauricio Lemos. En la sala de máquinas todo hace indicar que Javi Castellano repetirá al lado de Ruiz de Galarreta, con Kirian Rodríguez como mediapunta. En las alas es donde puede haber sorpresas. Con Pedri González con plaza inamovible, en la derecha podrían entrar Narváez, Srnic o Cristian Cedrés, pero el colombiano tiene todas las papeletas para ser titular. Arriba, Pekhart intentará sacar los colmillos para devorar la portería rival.

Enfrente, un Mirandés que está tan solo un punto por debajo de Las Palmas en la tabla clasificatoria, con cuatro victorias, seis empates y cinco derrotas. Los burgaleses jugarán por segunda vez consecutiva en su feudo y lo harán con la moral por todo lo alto, pues la semana pasada derrotaron con claridad al Extremadura (2-0). Tan solo el Cádiz, líder inconmensurable de la categoría de plata del fútbol español, sabe lo que es vencer en Mirnada de Ebro este curso. Casi nada. Si a eso hay que sumarle que la UD todavía no sabe lo que es hacerlo en sus tres visitas, se complica aún más el tema. Como anécdota, la última vez que los grancanarios palmaron en Anduva, se logró el ascenso con Paco Herrera a Primera División.

En esas tendrá que sobrevivir la Unión Deportiva de Pepe Mel. Eso sí, con Pedri será todo un poco más fácil. El atacante de Tegueste, la gran sensación de la temporada, comandará un ataque sediento de goles. Atrás, Las Palmas tendrá que sudar sangre para frenar los arreones locales y no encajar tantos. En la sala de máquinas el trabajo será capital. Los tres puntos son una necesidad real para espandar fantasmas del pasado. Y, aunque la plaza es sumamente complicada, los amarillos ya saben lo que es sumar de tres lejos de la isla, pues vencieron en Ponferrada y Lugo. Ahora, entre urgencias y lesiones, no es mal momento para recuperar la sonrisa con un triunfo que, además, oxigene en la clasificación. Para ello habrá que realizar un encuentro casi perfecto y superar las adversidades climatológicas. Tal vez le toque luchar demasiado a la UD, pero esto es lo que hay.