La resurrección de Javi Castellano

13/11/2019

El gemelo volvió al once ante el Alcorcón y exhibió virtudes de antaño que ya parecían olvidadas. Pasó por delante de Fabio, que ya estaba asentado en el equipo, y justificó la apuesta de Mel. Apunta a repetir el domingo en Miranda de Ebro

Sorprendió Pepe Mel agitando la alineación el pasado fin de semana contra el Alcorcón y este domingo ante el Mirandés podría dar continuidad a algunas de las piezas que movió. Una de ellas es Javi Castellano. El gemelo, que tan solo había sumado un total de 72 minutos repartidos en cinco encuentros, fue titular y acabó aguantando el partido completo, dejando, además, muy buenas sensaciones en la faceta individual.

Fue novedad porque hasta el momento Javi tan solo había jugado minutos residuales y, cómo no, porque Fabio, habitual en la sala de máquinas, había respondido con creces a las oportunidades de Mel desde el inicio. Pero ante el Alcorcón, el técnico madrileño optó por un cambio en la medular. Y Castellano no solo no lo hizo mal, sino que cuajó una actuación que levantó incluso el aplauso de una grada que ya le había dado por perdido. Exhibió virtudes de antaño que ya parecían olvidadas. Robó ocho balones y se anotó también otras dos intercepciones. Ayudó a Galarreta y a Kirian con el trabajo sucio y les permitió a ambos pensar más en la faceta ofensiva, pues por detrás estaba el medio isleño para sacar la escoba.

Las Palmas perdió en posesión de balón (normal teniendo en cuenta que no estaban ni Jonthan Viera ni Pedri), pero ganó en las idas y venidas, llevando el partido a los golpes y aprovechando la velocidad de Cedrés en la banda derecha. Los grancanarios tuvieron un 48,4%de posesión, mientras que los alfareros, un 51.6%.

Con todo, Pepe Mel sabe ahora que puede contar con un escudero de lujo para competir en Miranda de Ebro, donde Las Palmas todavía no sabe lo que es sumar tres puntos, pues ha perdido los tres partidos que ha disputado en tierras burgalesas. Ahora, decimotercera en la tabla clasificatoria, y tras cuatro jornadas consecutivas sin sumar de tres, la UD necesita romper el maleficio en el Estadio Municipal de Anduva. Urge y habrá que sudar sangre para lograrlo. Además, el técnico se verá obligado a competir también con las bajas del equipo.