La oportunidad de Álvaro Valles

14/11/2019

El portero andaluz querrá dejar un buen sabor de boca el domingo en Miranda de Ebro y alimentar la competencia sana en la plantilla amarilla, en beneficio de Las Palmas. Será su tercer encuentro este curso

Una desgracia puede dar lugar al principio de algo grande. Las Palmas cuenta con demasiadas bajas en todas sus líneas y la portería no es una excepción. Raúl Fernández lleva desde la pasada temporada en el dique seco y Josep Martínez no podrá defender el arco amarillo este fin de semana en Miranda de Ebro debido a las molestias que arrastra en su tobillo y que le obligó a ser sustituido en el descanso del último encuentro ante el Alcorcón en el Estadio de Gran Canaria. En su lugar entró Álvaro Valles.

El destino ha puesto en bandeja una oportunidad única para el andaluz, quien ahora se encuentra en la primera posición para ocupar el puesto bajo palos. Cuando Josep subió al primer equipo, Valles se quedó como el fijo de la portería en el once de Juan Manuel Rodríguez en el filial. Una situación parecida ocurre ahora en la primera plantilla y donde el ex del Betis apunta a titular el domingo en Anduva.

Desde que Martínez debutase el 28 de abril de este mismo año en un partido ante el Lugo en la isla (victoria por 4-1), no ha dejado de crecer. Ahora mismo es una de las perlas del club. Decidió quedarse tras el verano y cuenta con todo el apoyo del entrenador madrileño y de la gran parte de la afición. Hasta ahora ha generado paradas que dejan boquiabierto a cualquiera, actuaciones decisivas para conseguir puntos y mucha ilusión. En la isla nadie duda de la capacidad del joven guardameta de 21 años que ya ha sido convocado con la selección sub-21 a pesar de que Luis de La Fuente todavía no le ha dado ni un solo minuto.

Álvaro Valles tan solo tiene un año más que el valenciano y apunta alto. La temporada pasada tenía a tres porteros por delante para hacerse con la meta del equipo canario en Segunda División (Raúl Fernández, Nauzet y Josep Martínez). Lo que en ese momento parecía casi imposible, en la jornada 16 del presente curso parece ya una realidad inequívoca. Con toda seguridad, querrá hacerse el dueño y guardián del puesto más comprometido que tiene el fútbol, para hacer más difícil a Mel la decisión de a quién poner cuando todos estén disponibles.

Hasta el momento ha disputado 130 minutos bajo la confianza de Mel y ha creado expectativas bastante altas. Todavía no ha dejado que el balón entre en su portería, tras disputar 90 minutos ante el Deportivo de la Coruña esta temporada (3-0) y los últimos 45 ante el Alcorcón (1-1, los goles fueron en la primera parte). La paciencia ha dado sus frutos y el portero sevillano dejará este domingo el banquillo en el que ha estado sentado este inicio liguero para demostrar que puede ser tan bueno o mejor que su compañero internacional. Una rivalidad, siempre sana, de la que se beneficia la parroquia amarilla. La UD no puede estar descontenta con las nuevas generaciones que llegan al máximo nivel. La calidad en la portería está asegurada para rato.