Vista del Rod Laver Arena. / Paul Crock (Afp)

Análisis

El Abierto de Australia se queda cojo

La ausencia de Djokovic trastoca todo el cuadro y deparará un cuartofinalista sorpresa en la parte alta

ENRIC GARDINER MADRID

Sin Novak Djokovic ya en el torneo, el cuadro del Abierto de Australia se queda tocado. La decisión de deportarle llegó con el orden de juego ya fuera del horno, por lo que no se recolocaron los cabezas de serie, sino que se puso en el lugar del serbio a un 'lucky loser', es decir, un tenista que perdió en la fase previa. El agraciado fue el italiano Salvatore Caruso, número 150 del mundo y que ejercerá por primera vez en su carrera como primer cabeza de serie del Abierto de Australia. Un parche que, sin embargo; desluce el torneo y le resta calidad. En el primer cuadrante, el tenista mejor ranqueado es Matteo Berrettini, número siete del mundo, que tiene el camino prácticamente llano para alcanzar los cuartos de final.

Esto también beneficia a los tenistas que estaban en la misma mitad que Djokovic, como es el caso de Rafa Nadal, que ya no se verá las caras con el serbio en unas hipotéticas semifinales. De haberse conocido el fallo del juicio antes de la salida del orden de juego, la posición de Djokovic la hubiera ocupado el ruso Andrey Rublev, quinto cabeza de serie, lo que hubiera resultado en un cuadro más balanceado.

Ahora Daniil Medvedev, campeón en el pasado US Open, queda como el máximo favorito a levantar el título en la Rod Laver Arena el próximo 30 de enero. Y podría, de paso, arrebatarle el número uno del mundo a Djokovic. El serbio acumula 80 semanas consecutivas en lo más alto, desde el 3 de febrero de 2020, pero va a perder 2000 puntos al no poder defender el título del año pasado.

Medvedev, finalista en 2021, atesoró 1.200 puntos, por lo que podría añadir 800 más a su colección. La suma de puntos que les separa es de 2.080, por lo que el de Moscú tiene una oportunidad real de subir a lo más alto de la clasificación ATP por primera vez en su carrera. Frenaría la marca de 357 semanas de Djokovic, que supera ampliamente a Nadal (209 semanas) y Federer (310) y, además, se convertiría en el primer tenista diferente a Nadal, Federer, Djokovic y Andy Murray en ser número uno desde que lo fuera Andy Roddick en febrero de 2004.

Para Djokovic este es el segundo Grand Slam de su carrera que se pierde, tras debutar en Australia en 2005. Desde aquello, el serbio solo se ha perdido el Abierto de los Estados Unidos en 2017 por una lesión en el codo. Su racha de 17 participaciones consecutivas en Australia se rompe y la posibilidad de ser el más galardonado en la historia de los Grand Slams se aplaza. Tampoco podrá el de Belgrado acercarse a la legendaria marca de Margaret Court, que ganó once Abiertos de Australia entre 1960 y 1973, a caballo entre la era amateur y la Era Abierta.