Manuel Trujillo Artiles, Pollo de la Barranquera I. / c7

La lucha canaria llora la muerte de Manuel Trujillo, Pollo de la Barranquera I

Falleció la pasada madrugada en La Habana (Cuba) a los 85 años. Dedicó su vida a divulgar el deporte vernáculo y se ganó el afecto, el respeto y la admiración del mundo de los terreros por su ejemplo

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Manuel Trujillo Artiles, Pollo de la Barranquera I, falleció la pasada madrugada en La Habana (Cuba) a los 85 años, una pérdida que hoy llora la lucha canaria, disciplina en la que fue una figura destacada y a la que dedicó su vida. Nacido en El Pajar de Arguineguín en 1936, sobresalió en numerosos equipos como el Agüimes, Unión Sardina, Castro Morales o Maninidra, a mitad del siglo pasado y encabezando una saga familiar célebre dentro de los terreros. Tuvo, además, una fugaz incursión en el mundo del boxeo, como era habitual en la época.

Una vez retirado, mantuvo una actividad notoria en su deseo de impulsar el deporte vernáculo y que él definía como «la sangre de Canarias». Mandador, dirigente y promotor de todo aquello que impulsara el ejercicio y divulgación de la lucha, incluso ya jubilado, y cuando estableció su residencia en Cuba, en 1997, siguió desarrollando todo tipo de iniciativas.

Así, y asumiendo de su bolsillo todos los gastos, fundó varios equipos en distintas provincias de la isla caribeña (La Habana, Pinar del Río, Santa Clara, Matanzas, Cienfuegos...) y organizó distintas exhibiciones («con más de 300 niños», precisaba) en las que implicó a organismos públicos y clubes canarios en la donación de equipaciones y hasta en la expedición de varios nombres destacados que viajaron al otro lado del Atlántico para impulsar esas acciones, casos de Tonono, Lomo Quiebre, Loreto IV o Juan Ramírez.

También es recordado por su faceta sindicalista en favor de los derechos de los trabajadores en pleno franquismo y su militancia en el Partido Comunista, llegando a ostentar el cargo de concejal de Deportes en el ayuntamiento de Ingenio.

En febrero de 2017 recibió el título de Hijo Adoptivo de Ingenio, municipio en el que residió buena parte de su vida, y, un año depués, la Federación de Lucha Canaria de Gran Canaria le distinguió por su valiosa labor en Cuba. Era habitual verlo en los terreros, donde se había ganado un merecido respeto y afecto por su ejemplo de generosidad y lealtad.

Barranquera I había viajado el mes pasado a Cuba para pasar unos días de vacaciones y tenía previsto regresar a Arguineguín esta misma semana. Llevaba tiempo enfrascado en la redacción de sus memorias.

Desde la redacción de CANARIAS7 se trasladan las condolencias a sus hijos Geovannys, Antonio, Yolanda y María del Carmen así como a sus hermanos José y Juan.

Descanse en paz.