Jesé -en primer plano- y Loiodice -al fondo- se lamentan durante un tropiezo esta temporada en la isla. / COBER

La UD de García Pimienta afronta la necesidad de salir del bache

El equipo amarillo, que no gana en el Gran Canaria desde el duelo ante el Sporting a principios de diciembre, está obligado a reaccionar para no dinamitar el objetivo

ÓLIVER SUÁREZ ARMAS Las Palmas de Gran Canaria.

Un deambular peligroso y que, como no puede ser de otra manera, lastra a una Unión Deportiva Las Palmas que, si bien prosigue teniendo la zona de promoción de ascenso a Primera División a tan solo tres puntos, observa con lamento cómo se alejan los rivales directos por pugnar por una plaza en la zona noble de la clasificación de la categoría de plata.

Y es que el representativo no ha digerido de la forma deseada el cambio elegido de prescindir de Pepe Mel y apostar por Francisco Javier García Pimienta. Los números están sobre la mesa y no son suficientes para cimentar un proyecto que se tambalea, pero tampoco ayudan las sensaciones y, mucho menos, la reincidencia en el error y en el castigo para mantener las ilusiones de asaltar con garantías el retorno a la élite nacional. Un peso tremendamente pesado para la UD, que ya condicionó al preparador madrileño y no termina de solucionar el catalán.

El reto de salir del bache y romper las estadísticas. La Unión Deportiva Las Palmas, que empezó el año de la mejor manera posible con un triunfo balsámico y esperanzador frente al Club Deportivo Tenerife en el Heliodoro Rodríguez López (0-1), no fue capaz de aprovechar la inercia positiva y la carga moral para pisar el acelerador y dejar atrás los complejos y los fantasmas. El hecho de poder y saber crecerse para imponer su ley en las citas siguientes y confiar en el trabajo realizado para mirar hacia arriba hasta el final del ejercicio.

Sin embargo, el efecto fue todo lo contrario y desde entonces, el combinado amarillo solo ha vencido en uno de los últimos seis compromisos ligueros, superando al Cartagena (0-2), pero cediendo contra el Fuenlabrada (3-2), el Burgos (0-2) y el Real Zaragoza (2-1) y empatando contra el Almería (1-1) y la Real Sociedad B (0-0). Un pobre guarismo que se llevó por delante a Mel de manera inesperada y no ha variado la tendencia desalentadora García Pimienta.

El momento es preocupante, y más cuando candidatos como el Eibar, el Almería -ya reaccionó tras un gran bache por la ausencia de Sadiq al acudir a la Copa de África-, el Tenerife, el Valladolid o la Ponferradina no aflojan en su propósito de obtener le mayor colchón posible de cara a un tramo final que será de vértigo.

Ahora, la UD afronta la necesidad de volver a ganar ante el Lugo este sábado, a partir de las 20.00 horas, en la isla y, si antes jugar en el Gran Canaria era sinónimo de victoria, lo cierto es que ya no es un apuesta segura.

De hecho, el conjunto insular no gana ante sus aficionados desde el 5 de diciembre, cuando venció al Sporting (1-0). Desde ese instante, acumula cuatro tropiezos seguidos en el recinto de Siete Palmas, firmando dos empates frente al Almería y a la Real B y dos derrotas contra el Eibar y el Burgos.

Sin duda alguna, llega un punto de inflexión para rearmarse y no dejar pasar más trenes.