Xavi, durante el Barça-Betis. / LLUíS GENé / AFP

Jornada 16

Xavi: «Es una derrota que duele»

El técnico del Barça opinó que su equipo mereció más ante el Betis tras cosechar su primera derrota en el banquillo azulgrana

D. PANERO

La derrota ante el Betis en el Camp Nou, la primera desde la llegada de Xavi al banquillo azulgrana, dejó tocado al técnico de Tarrasa. Pese a quedarse con el juego de su equipo, que a su juicio no mereció caer, achacó el resultado negativo a un error táctico de sus hombres, que no pararon a tiempo la jugada que acabaría en el decisivo tanto de Juanmi.

«Cuando mejor estaba el equipo hemos encajado el gol. Hay que parar esas contras, ser más táctico en algunos momentos, más listos. Sabíamos de las transiciones del Betis, llevábamos 20-25 minutos muy buenos y es una pena. Es una derrota que duele, llevabamos una dinámica muy buena pero es el fútbol», se lamentó el entrenador del Barça, que vio frenada así una cierta reacción azulgrana tras su llegada, al menos en los resultados, con dos victorias en Liga frente al Espanyol y el Villarreal y un empate en Champions contra el Benfica.

«Creo que el equipo no se ha merecido no llevarse ningún punto. Tenemos otra final el miércoles... y el domingo y al otro domingo. El Barça son finales constantemente. No me gusta perder, no lo hemos merecido, pero es el fútbol», valoró Xavi, con la cabeza automáticamente centrada en el decisivo duelo entre semana ante el Bayern, pues se juega en Múnich su continuidad en la Champions. «Hay que seguir ajustando muchas cosas como el gol, que no lo podemos encajar», valoró en cuanto al trabajo que tiene por delante, todavía cuantioso.

Pese a todo, y cuando se le preguntó si el aficionado culé podía sentirse orgulloso tras el partido, Xavi fue positivo y se quedó con sensaciones positivas del juego: «Yo creo que sí. La primera parte ha sido muy buena. Yo creo que lo hemos intentado, nos hemos dejado la piel, jugadores con rampas al final, y hemos merecido más». «Si no se acaba la flor y se acaba todo», concluyó irónicamente, en relación a la fortuna que le había acompañado en sus primeros partidos y que esta vez no fue tanta.