Joan Laporta, presidente del Barça. / Alejandro García (Efe)

Adiós del crack

El desencuentro con LaLiga que precipitó el final de Messi

Tebas habría dado su beneplácito a la inscripción del astro argentino, pero el Barça tenía que aprobar el acuerdo con el fondo de inversión CVC

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

Las explicaciones de Leo Messi sobre su imprevista salida del Barça llegaron horas después de que Javier Tebas viniese a confirmar la información de 'La Vanguardia' en la que se daba cuenta de una reunión mantenida por el presidente de LaLiga con Joan Laporta. En dicha cumbre, el máximo dirigente de la patronal habría alentado las perspectivas azulgranas de poder inscribir al astro argentino siempre y cuando el Barça refrendase el acuerdo con el fondo de inversión CVC que garantizaría al fútbol español 2.700 millones de euros, con la posibilidad de destinar un 15% de esa cantidad a los salarios de sus futbolistas.

En dicha cena, que tuvo lugar el 14 de julio según reconoció el propio Tebas en un tuit, Laporta se habría mostrado partidario del mencionado trato, del que se desmarcó finalmente este viernes en una comparecencia en la que dijo no estar dispuesto a hipotecar a la entidad blaugrana a tan largo plazo, ni siquiera aunque ello sirviese para retener al crack sobre el que ha pivotado durante década y media. «La inscripción de Leo pasaba por aceptar una operación que no le interesa al Barça. Entendemos que no debemos aceptar una hipoteca de los derechos televisivos del club durante medio siglo. El Barcelona está por encima de todo», afirmó el mandatario.

Messi dio por buenas este domingo las explicaciones de Laporta y dejó claro que desconoce el detalle de lo sucedido. «No sé bien el entramado de todo esto. Lo único que sé es que no se pudo por LaLiga, por la deuda del club, que no quería endeudarse más. No tengo ningún problema con Tebas», manifestó el atacante de Rosario, que siempre ha tenido sintonía con su ya exjefe. «Cuando pasaron las elecciones fui a comer con el presidente nuevo, hablamos y después de esa comida estaba bastante convencido de que iba a seguir, de que no íbamos a tener ningún problema en arreglar mi contrato. Después pasó lo que pasó, no se pudo hacer y ya está», cerró.

En el núcleo de la disonancia entre el Barça y LaLiga se encuentra el fallido, por ahora, proyecto de la Superliga, al que los azulgranas y el Real Madrid, junto a la Juventus, siguen aferrándose. La participación en esa iniciativa de competición semicerrada que abortó la desbandada de los seis clubes británicos inicialmente implicados en la misma y el rechazo frontal de los organismos que rigen el fútbol europeo junto a las principales ligas nacionales, podría explicar por qué Laporta pasó de una entusiasta acogida al acuerdo cerrado por LaLiga con CVC al rechazo manifestado en público el viernes. El Barça, al igual que el Real Madrid, se plantea incluso denunciar el trato, que tendrá que ser validado el 12 de agosto por la asamblea de los clubes. El 'sí' parece asegurado ya que solo se necesitan dos tercios de los votos a favor, pero la negativa de los dos colosos del fútbol español oscurece el horizonte del negocio.