Kroos celebra con Benzema uno de los dos goles del francés ante el Celta. / Lavandeira jr (Efe)

Análisis

Un triángulo de hierro para sustentar las esperanzas del Real Madrid

El magisterio de Modric y Kroos a la hora de gobernar los tiempos, sumado a la pegada de un Benzema devenido en futbolista total, mantiene al equipo de Zidane con serias opciones en Liga y Champions

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El Real Madrid tuerce el gesto por la llegada del parón competitivo motivado por los compromisos de las selecciones. No es extraño. La interrupción pilla a los blancos en su mejor momento de la temporada. Enlazan diez partidos sin conocer la derrota, superando la serie de nueve que acumularon desde la victoria frente al Sevilla a comienzos de diciembre hasta el patinazo contra el Athletic en la semifinal de la Supercopa de España a mediados de enero. Una cadena exitosa que mantiene al equipo de Zinedine Zidane con serias opciones tanto en la Liga como en la Champions. Buena parte del mérito corresponde a un triángulo de veteranos que sigue liderando con puño de hierro a la escuadra de Chamartín, el mismo que volvió a abanderar el asalto al Celta en Balaídos con un doblete de Karim Benzema tras sendos pases decisivos de Toni Kroos y una actuación nuevamente sobresaliente de Luka Modric.

Entrados ya en la treintena, el francés (33 años), el alemán (31) y el croata (35) conforman un triunvirato incombustible que sustenta gran parte de las esperanzas del Real Madrid de amarrar los dos títulos más importantes del curso. Rebosantes de calidad, experiencia y compromiso, los integrantes más destacados de la 'vieja guardia', junto a Sergio Ramos, que permanecen en Valdebebas atraviesan por un momento pletórico de forma y confianza justo cuando llega el tramo decisivo del curso, erigiéndose en timoneles de un transatlántico que afrontará mares embravecidos en la primera quincena de abril con la eliminatoria de cuartos de la Liga de Campeones frente al Liverpool y el clásico liguero en el Alfredo Di Stéfano.

El único de los tres que se quedará trabajando en la Ciudad Deportiva del Real Madrid esta semana será precisamente el que más titulares acapara por su formidable racha goleadora. Con los dos tantos que facturó ante el Celta, Benzema, que no juega con Francia desde 2015 por su conflicto con el seleccionador Didier Deschamps, alcanzó a Carlos Alonso Santillana como el cuarto artillero histórico de los blancos en Liga. Suma ya 186 dianas en los 373 encuentros del campeonato doméstico que ha disputado con la zamarra merengue, solo por detrás de la santísima trinidad del madridismo: Cristiano Ronaldo (312), Raúl González (228) y Alfredo Di Stéfano (216). Diecisiete de esos goles los ha sellado en la presente temporada, en la que contabiliza 23 entre todas las competiciones, y en el último mes y medio ha sido imparable: ocho muescas en el revólver en sus seis apariciones más recientes y una asistencia.

Personalidad y eficacia

Criticado en el pasado por su presunta falta de colmillo, el ariete de Bron ha devenido en atacante total que, además de ser el quinto mejor realizador en los 119 años de existencia del Real Madrid, asiste, lidera y marca diferencias con su capacidad para detectar el punto débil de los rivales. «Es la hostia», resumió Zidane el sábado mientras Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, se deshacía en elogios hacia un «jugador decisivo» y «completísimo» que hace tiempo que cerró cualquier tipo de debate sobre su figura a base de personalidad y eficacia.

Virtudes estas últimas que adornan también a la que probablemente sea la mejor pareja de centrocampistas del último decenio, con permiso de Xavi e Iniesta. Kroos volvió a completar ante el Celta un encuentro en el que rayó la perfección: 93,8% de acierto en las combinaciones, dos asistencias y tres ocasiones generadas. Su dominio de los tiempos es exquisito. Templa cuando es necesario y acelera cuando toca. «Él maneja cómo va el balón y en qué ritmo jugamos», subrayaba en enero Casemiro. Líder en pases de gol de los blancos esta temporada con nueve, dos más que Benzema, el teutón únicamente se ha perdido dos partidos por lesión, haciendo gala de un excepcional cuidado de su físico del que presume asimismo Modric.

El balcánico desafía convencionalismos siendo junto a Varane el futbolista de campo utilizado en más partidos por Zidane (36) y el sexto miembro del plantel con mayor carga de minutos (2.707). Solo se ausentó en el duelo de Copa contra el Alcoyano y en el choque de Liga ante el Granada, en ambos casos por descanso ya que es, junto a Courtois, Lunin y Mendy, uno de los cuatro jugadores del Real Madrid que no ha visitado la enfermería en lo que va de campaña. A una edad en la que muchas estrellas disfrutan de un retiro dorado, el volante de Zadar mejora sus números de la temporada anterior y quiere seguir dando guerra. «Todavía tengo ganas de competir al nivel más alto», proclamó tras el encuentro de vuelta ante el Atalanta. Si a él y a sus socios les duran las fuerzas, el Real Madrid tendrá cuerda para rato.