Jornada 12

El Pizjuán vuelve a dar aire a Zidane

El Real Madrid asalta el feudo del Sevilla por segunda campaña consecutiva y suma tres puntos que le permiten rearmarse anímicamente de cara a la Champions

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El Real Madrid puso fin a su negativa racha en Liga con una victoria de mérito en el Ramón Sánchez-Pizjuán que, como el curso anterior, volvió a dar aire a Zinedine Zidane en uno de los momentos más complicados desde que el marsellés ocupa el banquillo. Un gol en el que Bono puso mucho más de su parte que Vinicius permite respirar al conjunto de Chamartín, que desplegó uno de sus partidos más serios y solventes de la temporada, pese a que tuvo que sufrir para llevarse los tres puntos, lastrado de nuevo por su escasa pólvora.

Netamente superior en la primera parte, fue en la segunda cuando encontró el Madrid, con fortuna, el premio de ese tanto que le permitió asaltar por segunda campaña consecutiva el feudo hispalense y rearmarse anímicamente para encarar una semana brutal en la que los blancos se jugarán la vida en la Champions y litigarán con el Atlético en un derbi crucial.

Era un duelo de máxima exigencia, por lo que no cabía guardarse nada. Devolvió por ello Zidane a Casemiro al once y apostó por la samba de Rodrygo y Vinicius. De la sociedad brasileña partió la primera aproximación de peligro de los visitantes. Filtró el paulista y recogió el carioca en boca de gol, pero cruzó en exceso el remate.

0 Sevilla

Bono, Navas, Koundé, Diego Carlos (Idrissi, min. 80), Aleix Vidal, Fernando, Jordán (Gudelj, min. 64), Rakitic (En-Nesyri, min. 64), Ocampos, Munir (Óliver Torres, min. 46) y De Jong (Suso, min. 64).

1 Real Madrid

Courtois, Lucas Vázquez, Varane, Nacho, Mendy, Casemiro, Kroos, Modric, Rodrygo (Marco Asensio, min. 66), Vinicius y Benzema.

  • Gol: 0-1: min. 55, Bono, en propia puerta.

  • Árbitro: Sánchez Martínez (Comité Murciano). Amonestó a Kroos, Modric, Gudelj y Vinicius.

  • Incidencias: Partido de la duodécima jornada de Liga, disputado en el Ramón Sánchez-Pizjuán a puerta cerrada.

Recuperó el Real Madrid esa versión ordenada, solidaria y sacrificada que le hizo campeón el pasado curso y que tuvo su fogonazo inicial precisamente en el Sánchez-Pizjuán, donde extrajo un triunfo que abortó el conato de crisis que había abierto la estrepitosa derrota frente al PSG en la Champions. Muy metido en el encuentro desde el silbido inicial, la presión adelantada estuvo a punto de darle rédito muy pronto a los pupilos de Zidane con un robo de Vinicius en el área pequeña que no pudo embocar Benzema porque Diego Carlos anduvo raudo para solventar el error en la salida de Bono, cuyo periodo de baja por coronavirus se dejó sentir con fuerza en varias acciones desacertadas que tuvieron su punto álgido en el gol que le costó la derrota a su escuadra. Replicaba también con una aguerrida propuesta el Sevilla, lo que alumbró un choque vivo entre dos equipos ávidos de cicatrizar sus heridas europeas.

Al Madrid, incómodo con adversarios que se cierran atrás, le venía bien la ambición del cuadro nervionense, que abría espacios para que los visitantes exhibieran su calidad. Con Modric como arquitecto y Vinicius de principal velocista, el ida y vuelta ponía a prueba la capacidad de esfuerzo del vigente campeón de Liga, muy atento en fase defensiva. Benzema pudo abrir la lata con un derechazo a pase de Lucas Vázquez que permitió a Bono desquitarse de sus titubeos iniciales con una parada notable. Para entonces Courtois era un mero espectador, lo que da fe del gran trabajo de sus compañeros a la hora de cerrar los espacios al Sevilla en un primer tiempo de sabor visitante.

Consistencia

Regresó de vestuarios el Sevilla con ánimo de dar más empuje a sus ataques, pese a que por el camino había perdido a Munir, lesionado en el tramo final del primer tiempo y al que relevó Óliver Torres. La superioridad numérica en la medular concedió más posesión al conjunto de Julen Lopetegui, que pudo marcar tras un centro de Navas que De Jong remató de chilena pero al centro. Fácil para Courtois.

El viento parecía soplar a favor del Sevilla. Pero el Madrid supo aguantar y esperar su oportunidad. Le llegó con una descarga primorosa de Benzema, que abrió a la izquierda, por donde Mendy percutía como un misil. Centró el francés buscando en el primer palo a Vinicius, que apenas la rozó. El toque del brasileño iba desviado, pero el balón golpeó en Bono y se marchó derecho a la red.

Intervino Lopetegui con un triple cambio. Respondió Zidane alistando a Asensio por Rodrygo. Los relevos y la desventaja envalentonaron aún más al Sevilla, que rozó el empate en una falta botada por Gudelj que se marchó por centímetros, en un latigazo de Suso que perseguía la escuadra o en una chilena de Ocampos que salvó Courtois. No tuvieron fortuna sin embargo los locales, que terminaron enarbolando la bandera de la rendición ante un Madrid que volvió a mostrar esa consistencia que le llevó al éxito la temporada pasada. Por defender como entonces pasa la recuperación de un equipo que tendrá el miércoles una prueba de fuego de la que seguirá dependiendo la suerte de su técnico.