«No hay edad para empezar de nuevo, o nos reinventamos o caemos al olvido»

16/09/2018

Andrés Herrera Ruiz, alias Pájaro, protagoniza el próximo sábado el segundo concierto del ciclo ‘Eat to the Beat’ sobre las tablas del Auditorio. Junto a Los Saxos del Averno promete una noche de rock y soul abrasivo, fogueado durante años al lado de leyendas como Silvio o los míticos Pata Negra.

Andrés Herera Ruiz es el hombre que viste el traje de Pájaro, rockero sevillano. Bético y devoto. Gregario del rock andaluz que tuvo a Silvio o Pata Negra en la primera línea que ahora, en plena madurez, se calza las botas de líder para firmar tres discos bajo su nombre que ocupan un lugar destacado en el Olimpo contemporáneo. En su lenguaje, una declaración de intenciones. «Creo que no hay edad para empezar de nuevo. Hoy por hoy tenemos que reinventarnos o caemos en el olvido».

Pájaro ayudó a construir una escena y un sonido único, el sevillano. Trabajó con Pata Negra, allí donde los hermanos Amador cocinaban un sonido lleno de influencias fronterizas; formó parte de Brigada Ligera y anduvo con Silvio y Kiko Veneno. Un crisol que nació a golpe de caja y sonido de corneta, con esa Semana Santa de Sevilla siempre en el frontispicio de la vida en la ciudad. «Fueron épicas diferentes. Mi padre me llevaba a ver las procesiones y la música era lo que más me atraía... luego crecí y escuché Electric Ladyland –Jimy Hendrix– y me volvió a tocar la fibra como para dejar la guitarra española por la eléctrica», resume camino a Alicante desde la furgoneta de la gira.

El músico andaluz insiste en el carácter poliédrico de esa urbe. «Esta claro. Al igual que en Sevilla convivían tres culturas en tiempos pasados no toda esta ciudad bebe de lo mismo. Hay una Sevilla piadosa rezando a sus cristos y otra muy diferente cuando cierran los templos y se abren otros donde se comulga más duro», dijo.

La música de Pájaro llegará a Las Palmas de Gran Canaria en un formato especial, secundando por Los Saxos del Averno, sección de vientos de músicos como el ex Sunday Drivers Julián Maeso: «Primero somos muy amigos y después hay una gran admiración mutua. Existe una gran complicidad entre las bandas y no siempre podemos tocar juntos por las diferentes agendas. Tocar con ellos en Las Palmas va a ser una fiesta. Cuando tocamos con Los Saxos Averno la música de Pájaro cobra una nueva dimensión», indica Herrera, que cuenta con la colaboración ineludible de sus productores Raúl Fernández y Paco Lamato.

Una propuesta sudorosa que suena a rock clásico, a soul y a todas las ramificaciones del mismo código. «Sería muy aburrido tocar siempre el mismo estilo. Me pasa escuchando música. De lo que alguien se ha nutrido desde la infancia, te marca para toda la vida para bien o para mal. Pero cada momento o época en la vida al final te lleva a un camino musical u otro, y ahora me encuentro en el que podéis escuchar en Gran Poder», aborda.

Pájaro no se lanzó hasta los 50 a construir su propia carrera. Una decisión personal que llegó en el peor momento para la industria. «Lanzar un proyecto hoy día es una odisea. Hay mucha oferta y hacer algo que sea especial cuesta pero si encuentras el equipo adecuado lo hace todo más fácil».

Andrés Herrera es desde su característico perfil tan sevillano como la Torre del Oro. Un emblema como esa dualidad entre el Sevilla y el Betis, entre Caparrós y Quique Setién, exentrenador de la Unión Deportiva. «Para ser sincero, el fútbol como tal me da un poco igual. Heredé gustos de mi padre que me llevaba de pequeño al Benito Villamarín y lo disfrutaba como niño que era. Antes de ser guitarrista quería ser jugador del Betis. Llegaba del colegio y debajo del uniforme llevaba la ropa del Betis y me ponía a jugar en el piso porque no me dejaban salir solo a la calle en el barrio que vivía. Quique Setién y su propuesta triunfarán en el Betis, en esta ciudad el fútbol de toque y fantasía siempre funcionó», expone el músico.

Lo que sí define su personalidad y su sonido es el compromiso. Con sus ideas y el lugar al que pertenece. «Sí, hay gente que solo se ocupa de su trabajo y hace oídos sordos a otros frentes ya sea por falta de interés o simplemente no quieren mojarse. El arte ha estado unido siempre a lo social y político. Goya retrató una España dividida por la guerra. En su cuadro A Garrotazos deja ver la idiosincrasia de un país», firma como muestra del discurso escénico que mostrará ante el público de Las Palmas de Gran Canaria, al que ya vio el año pasado.

El concierto de Pájaro y Los Saxos del Averno forma parte de la programación del segundo ciclo Eat to he Beat, que tiene la sala Jerónimo Saavedra del Auditorio Alfredo Kraus como escenario tras la actuación de The Mani-las y previo al concierto de Marta High. Esta actuación será el próximo sábado 22 a las 22.30 horas y las entradas están a la venta en www.auditorioteatrolaspalmasgc.es por 15 euros con dos montaditos.