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Alejandro González, en una foto de archivo. Arcadio Suárez

Encontramos al novio de Isabel Pantoja (pero él ni la conoce)

Medios nacionales sostienen que el director de la murga agüimense, Alejandro González, es el presunto novio canario de la tonadillera pese al rotundo desmentido del grancanario

Gaumet Florido

Agüimes

Jueves, 1 de febrero 2024

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Le han perseguido periodistas en su empresa, en su casa y hasta en su finca. De la noche a la mañana, a Alejandro González, vecino de Agüimes, jubilado y conocido por su cargo de director de una de las murgas más señeras del municipio, Los Sombreritos, le han echado novia. Nada menos que la tonadillera Isabel Pantoja. Su único pecado: ser ingeniero de Caminos, estar jubilado y vivir en el sureste. Esos tres datos son la única verdad, aclara González, de una historia que al principio se tomó a broma, pero que ya le está empezando a enfadar.

Estos días la Pantoja y Gran Canaria han compartido estrellato y platós televisivos a cuenta de un controvertido contrato de patrocinio firmado por el Cabildo con la cantante sevillana. Tirando de ese hilo, la prensa rosa nacional ha indagado, o directamente, se ha inventado, que detrás de este acuerdo está un empresario canario con supuestas influencias, del que solo se había dicho hasta ahora que era ingeniero de Caminos y que era de Ingenio. Puestos a la caza y captura, y comoquiera que no hallaron a ninguno con esa titulación en el municipio vecino, o eso piensa al menos González, les dio por fijarse en este profesional agüimense, que asiste entre incrédulo y asombrado a la que se le ha venido encima.

«No he estado con esa señora en mi vida, ni siquiera me gusta ese estilo de música», sentencia en declaraciones a este periódico. Tampoco ha estado en la romería del Rocío y no tiene nada que ver con el mundo del espectáculo ni con la farándula, por muy director que es de Los Sombreritos, una murga que, aunque es emblemática en el municipio, no deja de ser más que un colectivo formado por un grupo de amigos que solo actúa en su pueblo. Además, añade, está casado y con hijos y le molesta que se le vincule con ninguna otra mujer.

Puesto a seguir la broma, González se lamenta de que este rocambolesco episodio no le hubiera caído del cielo hace unos meses, con el tiempo suficiente para componer una buena letra para el ya casi inminente concurso de murgas de Agüimes. «Porque ya no nos da tiempo, habríamos ganado». No obstante, algunos de los componentes de Los Sombreritos ya andan dándole vueltas a cómo customizar alguna de sus composiciones para que al final la Pantoja sí tenga que ver algo con Agüimes, y no precisamente por un noviazgo con el director de la murga.

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