Los hosteleros critican al Ayuntamiento: «Está siendo peor que el virus»

La asociación de bares, cafeterías y restaurantes denuncia la falta de apoyo municipal para salir de la crisis. El alcalde asegura que se ha respondido a las peticiones de ampliación de terrazas. El PP acusa al tripartito de atacar con multas a quien genera empleo

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

El malestar del sector de la hostelería de la ciudad sigue en aumento. La federación de bares, cafeterías y restaurantes (integrada en la Federación de Hostelería y Turismo de Las Palmas), junto a las asociaciones Zona Triana, Santa Catalina y Vegueta Ocio y Restauración emitieron ayer un comunicado en que lamentan la falta de ayudas del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para que las empresas del sector puedan salir de la crisis derivada de la falta de actividad económica que impuso la pandemia del coronavirus.

El comunicado, que sale a la luz un día después de que CANARIAS7 publicara que se habían impuesto 44 sanciones a terrazas durante el confinamiento, asegura que «la decisión de no apoyar al sector está siendo peor que el virus. Activar medidas que palíen la crisis que ha producido la Covid-19 es su obligación, así como la necesidad imperiosa de propiciar la recuperación del pulso económico y social y no poner zancadillas».

Se refieren, básicamente, a que el Ayuntamiento no ha contestado aún a las peticiones hechas por los empresarios para ampliar la superficie de terrazas hechas hace un mes. Los empresarios pretendían, donde fuera posible y sin que afectara al tránsito peatonal, poner a disposición del público más mesas para poder rentabilizar la actividad y sacar a trabajadores de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) al que se acogieron al inicio de la crisis.

A principios de mayo, el Consistorio se reunió con los representantes de las distintas zonas comerciales abiertas de la ciudad y acordó con ellas activar la posibilidad de superar la limitación impuesta a las terrazas de ocupar el 50% de la superficie autorizada previa a la crisis de la Covid-19. Para ello se fijaban como condiciones de cumplimiento indispensable que se respetaran los dos metros de distancia recomendados entre una mesa y la siguiente; y, por otro lado, que se garantizara que la ampliación de superficie no afectaría al libre tránsito de peatones ni al acceso a viviendas ni comercios.

Con este acuerdo, un total de 150 negocios (de los 610 que tienen terraza autorizada en la ciudad) solicitaron la ampliación de superficie pero nunca pudieron aplicarla porque, según los empresarios, el Ayuntamiento no respondió.

«Los empresarios lamentan que aquellas palabras (del concejal de Urbanismo, Javier Doreste) no tuvieron otra intención que la de templar la situación y consideran que el munícipe nunca ha tenido interés en apoyar a los empresarios, a sus empleados ni a la ciudadanía, lo cual, hacen extensible al propio alcalde, todo ello después del transcurso de más de un mes, sin respuesta», explican los afectados en su comunicado, «es vergonzosa la poca altura política que se está evidenciando».

Sin embargo, el alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo, aseguró ayer que «sí se está respondiendo, pero tienen que cumplir los requisitos».

El regidor entiende que es probable que a partir del lunes próximo las terrazas ya puedan abrir al cien por cien, pero cree que hasta que la ciudad no recupere los 1,7 millones de turistas que recibía antes de la pandemia, la facturación del sector hostelero no volverá a la senda de la normalidad.

«Soy el primero al que le gustaría que abrieran por completo», añadió, «pero la situación de partida es complicada». E insistió en que la propuesta de ampliación de cada terraza tenía que ir acompañada por un aumento del espacio público.

No obstante, los empresarios insisten que no han recibido respuesta alguna. Y por eso, denuncian que «se está abandonando a los ciudadanos, porque no se puede olvidar que los empresarios de hostelería, los trabajadores y las familias que de ellos dependen, sus proveedores y todas las profesiones que generan interacciones económicas con el sector son, ante todo, ciudadanos».

Este periódico intentó conocer ayer cuántas peticiones de ampliación de terraza habían sido contestadas pero no obtuvo respuesta por parte del gobierno municipal.

Mientras tanto, el Partido Popular criticó que se esté poniendo trabas a la recuperación. «Pretender salir de la crisis económica causada por el coronavirus atacando a quien únicamente puede generar empleo y rescatar a su personal de los ERTE es un error», aseguró la portavoz del PP, Pepa Luzardo, «hoy los camareros, cocineros, el personal de limpieza de los bares y restaurantes de Las Palmas de Gran Canaria que aún siguen en ERTE deben saber que tenemos un alcalde que en vez de facilitar su reincorporación pone palos en las ruedas. Pero es que además de no ayudar a estas pequeñas empresas, hoy sabemos que quienes abrieron las terrazas de sus locales tras casi tres meses sin ingresos, se han enfrentado estos días a una cascada de multas».

«En la ciudad hay casi 80.000 personas que o bien no trabajan o bien están afectados por ERTE ahora mismo», prosiguió la edila, «se trata de miles de familias que estos meses han tenido que acudir, en algunos casos por primera vez en su vida, a la cola de Cruz Roja o de Cáritas. La gente no quiere depender de una paga o una ayuda social, sino disponer de un empleo que le proporcione independencia y autonomía».

Entre los empresarios también ha surgido el malestar por el trato diferenciado que se produce en zonas como el paseo de Las Canteras. El decreto municipal prohibía colocar las terrazas junto a la barandilla de la avenida, obligando a situar las mesas junto a la fachada. Sin embargo, en zonas en las que no hay barandilla se ha podido ver la proliferación de terrazas, lo que ha generado un trato desigual.

La portavoz de Ciudadanos, Lidia Cáceres, reclamó una mayor certeza en la ordenación para no perjudicar a unos y beneficiar a otros. «Las empresas deberían saber a qué atenerse desde el primer minuto y no decirles que sí y luego que no», dijo, «no se puede jugar así con la gente».

Por su parte, el concejal de UxGC-CC David Suárez pidió también al alcalde que apoyara al sector del ocio nocturno, puesto que representa el 2,3% de la actividad económica de Canarias, con 10.600 empleos directos.