El plan de Las Rehoyas se inicia en época de confinamiento

El Ayuntamiento traslada 34 árboles para poder construir el primer edificio. La asociación Rehoyas Avanza recoge firmas contra este acto. El PP dice que se ha hecho ahora «para evitar las críticas»

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

El plan de reposición de Las Rehoyas -que trata de mejorar las condiciones de vida de 2.558 familias tras una inversión de unos 173 millones de euros- ha echado a andar en pleno confinamiento por la crisis sanitaria del Covid-19. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha comenzado el traslado de 34 árboles del parque de Las Rehoyas para poder ganar el espacio que necesita el primer edificio, un bloque de siete plantas que obligará a desplazar uno de los campos de fútbol.

El Consistorio anunció el inicio del proyecto de renovación urbana poniendo el foco en el hecho de que la zona ganará unos 3.000 metros cuadrados de zonas verdes, ya que el aparcamiento y uno de los campos de fútbol desaparecerán.

«Una treintena de ejemplares se reubican, reforzando la masa vegetal y aumentando los ejemplares de gran porte que se encuentran en los nuevos parques construidos por el Consistorio en Tamaraceite y La Ballena», expone el grupo municipal de gobierno.

Sin embargo, esta operación ha levantado las críticas de la asociación Rehoyas Avanza, un colectivo que representa a vecinos de las viviendas pegadas a la Calzada Lateral del Norte y que demandan su exclusión del área de renovación, ya que sus casas son diferentes de las del antiguo Patronato Francisco Franco.

«Esta obra, en pleno confinamiento, deja desarmada a nuestra asociación y, en general, a los colectivos vecinales de la zona y a los usuarios del campo de fútbol», denunció el portavoz del colectivo vecinal, Marcos Hurtado. Los vecinos presentaron un escrito al Ayuntamiento, aunque son conscientes de que su petición no prosperará. «No tenemos grandes esperanzas de que nuestro escrito paralice ninguna acción», dice. Por eso, se ha iniciado una campaña de recogidas de firma en la plataforma Change.org bajo el epígrafe Contra los abusos de poder del Ayuntamiento de Las Palmas durante el confinamiento, que han firmado ya unas doscientas personas.

La asociación critica las prisas y el momento escogido por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para iniciar este importante proyecto.

En la misma línea se posicionó ayer la portavoz del Partido Popular (PP), Pepa Luzardo, Pepa Luzardo, quien acusó al alcalde, Augusto Hidalgo (PSOE), de haber comenzado el recorte del parque de Las Rehoyas valiéndose del confinamiento «para evitar las críticas y manifestaciones de cientos de vecinos contrarios al modelo de reposición elegido para Rehoyas-Arapiles».

Según reflejó en una nota, la portavoz del PP dijo que «empezar a hacer estas obras aprovechando que los vecinos están recluidos en casa y evitar así que puedan protestar y denunciar que se está destrozando un parque es de muy bajo talante democrático».

Luzardo afirmó que la pasada semana, «también valiéndose de la situación excepcional que vivimos, se aprobó la licencia de obra para edificar un edificio que irá situado a modo de barrera entre los barrios de Divina Pastora y Copherfam y Las Rehoyas, eliminando zona verde, un campo de fútbol y el actual aparcamiento».

El PP está de acuerdo con la reposición del barrio, «pero no con este modelo chapucero que empezó hace casi cuatro años y que ha avanzado sin consenso y a paso de tortuga, hasta el punto de que caducó la evaluación ambiental».