La reposición de Las Rehoyas vuelve a la casilla de salida

11/12/2019

La necesidad de acudir al órgano ambiental al caducar el informe anterior de la Cotmac sin afrontar las obras obliga al Ayuntamiento a iniciar de cero el proceso aprobado el pasado mes de enero, con el correspondiente plazo de exposición pública y una ronda administrativa.

La comisión de Desarrollo Sostenible que se celebró este martes en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ratificó la necesidad de acudir al órgano ambiental municipal para poder seguir adelante con el Programa de Rehabilitación Parcial Rehoyas-Arapiles y, contrariamente a lo manifestado por Javier Doreste, concejal de Urbanismo, a este periódico, también confirmó la necesidad de llevar el proyecto de nuevo a la casilla de salida y comenzar de cero, afectando directamente a los residentes en las más de 2.500 viviendas que forman parte de la reposición.

El próximo mes de enero caduca el informe realizado por la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias, en poder del Ayuntamiento desde enero de 2016 y con el que se ratificó la aprobación inicial el pasado mes de enero del Plan Parcial. Ante la incapacidad para afrontar el comienzo de los trabajos en ese plazo, Urbanismo ha tenido que recurrir, ciñiéndose a la Ley del Suelo, al órgano municipal de evaluación ambiental para que haga un nuevo informe.

Y es que este nuevo informe ambiental es producto de que a pesar del tiempo que se lleva trabajando en el asunto, era inviable cerrar antes de que expire el actual informe asuntos pendientes como los acuerdos de resolución de las alegaciones presentadas y su notificación, nuevos trámites de información pública y la solicitud de informes sectoriales pertinentes.

El anterior informe ambiental es de enero de 2016

Esto será votado en el próximo pleno municipal, pero traerá consigo un nuevo retraso en el proyecto cuatro años después de sus primeros pasos. Entre otras cuestiones, porque lo retrotrae al principio y obliga comenzar de nuevo todo el expediente urbanístico ya aprobado el pasado mes de enero.

El hecho de tener que elaborar ahora una nueva evaluación ambiental estratégica conlleva que todas las fases del expediente se tienen que volver a realizar. Desde la fase de exposición pública en la que los vecinos afectados pueden presentar alegaciones hasta la ronda de información a distintas administraciones que se tiene que llevar a cabo.

Ese era un asunto ya superado, pero la falta de cintura para poner los trabajos a funcionar, después de haber recibido toda la parte burocrática del proyecto hecha por el anterior gobierno del Partido Popular, alerta de un nuevo retraso en unas obras que ya han sido planificadas para una vigencia de 16 años.

Ya la situación de la reposición había generado controversia entre los vecinos, que incluso judicializan la reposición. Además, colea la construcción de un nuevo edificio sobre el campo de fútbol del parque, fuera del Plan Parcial y modificado en el Plan General, a cambio de metros de zona verde en La Ballena. Un hecho que, además, se sacó el ayuntamiento del sombrero después del primer informe de la Cotmac y que generó una alerta en Política Territorial, al modificar las bases iniciales sobre las que estaba previsto el plan original.

Ahora se entra en un nuevo escenario, pendiente de la aprobación en el pleno, en el que se generan muchas dudas sobre el tiempo de retraso que esto supondrá para el comienzo de las obras a pesar de que Javier Doreste, edil de Urbanismo, manifestó a este periódico en su edición de ayer que no conllevaría más de un mes.

La oposición critica.

Los partidos de la oposición en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria se han mostrado entre críticos y sorprendidos por la falta de capacidad del tripartito para resolver un asunto que lleva muchos años en marcha. Especialmente el Partido Popular, que aprovechó para recordar que la reposición de Las Rehoyas, que seguirá los pasos de las de El Polvorín y Tamaraceite, ya se encontraba recogida como un Plan Parcial a desarrollar en el Plan General del año 2000. Y que fue durante el mandato de Juan José Cardona (2011-2015) cuando se elaboró toda la documentación técnica de ese Plan Parcial y se inicia su expediente, remitiendo el Informe Ambiental a la Cotmac que ahora caduca.

El edil conservador, Ángel Sabroso, señaló al respecto que «el gobierno del PSOE y sus socios, Podemos y Nueva Canarias, han estado los últimos años hablando de Las Rehoyas, generando enfrentamientos entre los vecinos, sometiendo a las familias que habitan en Rehoyas–Arapiles a una incertidumbre enorme y generando unas expectativas de renovación de viviendas, mientras dejaban caducar todo el planeamiento».

Los vecinos han llegado a judicializar el asunto

Sabroso insiste en el argumento de que el tripartito ha desperdiciado mucho tiempo y recursos en un proyecto que se había quedado encaminado cuando entraron a gobernar el pasado mandato. «El PSOE recibió el Ayuntamiento en junio de 2015 con el Plan Parcial de Las Rehoyas encaminado, y tras cuatro años y medio de su gobierno modifica el Plan General para recortar el Parque de Las Rehoyas y querer construir un edificio en medio, perdiendo un campo de fútbol y se le caduca la evaluación ambiental teniendo que retrotraer todo el planeamiento a su inicio; así se resume el trabajo de Hidalgo con las viviendas de Las Rehoyas en estos cuatro años y medio», subrayó.

A las críticas de Sabroso se unen las de otros partidos de la oposición. Para David Suárez, concejal de Coalición Canaria-Unidos por Gran Canaria, también resulta inadmisible que el proceso tenga que reiniciarse después del tiempo que ha transcurrido desde sus primeros pasos. «Tanto la caducidad de la aprobación inicial como las sustanciales modificaciones del proyecto inicial provocan que se tenga que iniciar nuevamente todo el proceso. Nuevamente los atrasos de Doreste desembocan en el hartazgo de los vecinos más vulnerables que vuelven a ver alejada la reposición de sus viviendas», expuso.

El viceportavoz de los nacionalistas entiende, no obstante, que aquí se abre una nueva puerta para los vecinos que se han ido manifestando en contra, durante los últimos tiempos, de las formas y el modelo que se les impone desde el Ayuntamiento. «Al menos este reinicio da una nueva oportunidad a los vecinos que no están de acuerdo que se incluyan sus viviendas privadas en la reposición. Ya que hay que tener en cuenta que la motivación de la reposición tiene fundamento claro de seguridad, habitabilidad y accesibilidad, entre otros factores, pero no se pueden incluir indiscriminadamente», manifestó.