El desafío de San Bernardo

Los trabajos de reconstrucción del parquin subterráneo, en el que en los últimos meses han vuelto a aparecer filtraciones, fueron un reto por el catastrófico estado en el que se encontraba el recinto.

David Ojeda
DAVID OJEDA

Aseguran desde Sagulpa que las nuevas filtraciones que se han producido en el aparcamiento subterráneo de San Bernardo, a las que ya se les ha dado una mano de pintura, son de «escasa entidad», especialmente si se las compara con las que existían cuando comenzaron los trabajos de remodelación de la infraestructura hace tres años».

Ángel Martín, director técnico de la empresa municipal que lleva la gestión del remodelado aparcamiento, destaca que las nuevas huellas de humedad que se podían percibir en el remodelado subterráneo bajo Primero de Mayo «son apenas unos puntos, que están controlados».

El parquin de San Bernardo fue construido en 1969. Fue el primero de estas características en Canarias, y Martín cree que posiblemente fuera el segundo en todo el Estado. A lo largo de los años ha ido degradándose, siendo cerrado en distintas ocasiones por sus graves problemas estructurales, por ejemplo durante varios meses en 1988.

Eso hizo que los trabajos que se coordinaron desde Sagulpa hasta su reapertura el pasado mes de diciembre se prolongaran durante 28 años. Según el profesional de la empresa municipal, el mayor desafío en sus más de dos décadas de servicio.

Sobre las filtraciones actuales, que insiste son de «escasa entidad», Martín señala varios puntos. El acceso de la escalera de emergencia que se encuentra en el lado sur de Primero de Mayo, delante del Catastro, y un hidrante que se encuentra a la altura del ascensor de San Bernardo.

«Creemos que cuando pasan los camiones de Limpieza con las mangueras por el lado de la salida de emergencias puede haber algún problema en el sellado y por ahí corre la filtración en esa zona. Y en los hidrantes estamos pendientes de hacer unos pinchazos para ver dónde está el origen de la filtración. Pero son cosas normales a las que nos enfrentamos y para nada puede quedar la sensación de que el parquin se va a venir abajo», responde el director técnico de Sagulpa.

Las obras del parquin de San Bernardo tuvieron un coste de cinco millones de euros y ocupan una zona de unos 5.000 metros cuadrados. «Cuando entramos a trabajar lo primero fue ver de donde podían venir las filtraciones, especialmente de fecales, que eran una barbaridad», indica Martín.

Esos puntos estaban en un colector al norte, a la altura de la calle Perdomo, en el que desemboca buena parte de las canalizaciones que llegan de los riscos de San Lázaro y San Nicolás. También en varias de las canalizaciones de la propia San Bernardo, con tuberías antiguas de las que se tuvo que sacar nuevas mangas para evitar un nuevo tapón que origine filtraciones.

Y uno de los grandes problemas en Primero de Mayo llega desde la zona del Catastro. En ese punto, en su edición de ayer este periódico citaba el informe de Roberto Baeta, arquitecto de Sagulpa, en el que decía que «es prácticamente imposible eliminar por completo esas filtraciones».

No obstante, aseguran haber preparado unas canalizaciones en esos muros para recoger el agua de las filtraciones y evitar que lleguen a donde están los vehículos aparcados.

Además, tras comprobar que buena parte de los problemas venían del servicio de abastecimiento del propio Catastro, ya solucionado, ahora mismo Sagulpa se encuentran en juicios con ellos para pedir que se compensen los daños que durante años ha sufrido la instalación por esa zona.