San Bernardo fue el parquin de los horrores

21/12/2019

El aparcamiento reabre, ahora en manos municipales, tras 28 meses de obras en las que hubo que demoler más de 800 metros de forjado y empezar de cero las instalaciones de ventilación o contra incendios.

Tras 28 meses de trabajos quedó reinaugurado el parquin de San Bernardo. La vetusta instalación que se encuentra bajo Primero de Mayo ha necesitado de varias modificaciones y aplazamientos, ya que los profesionales que entraron en el subsuelo de la ciudad para recuperar la infraestructura se encontraron con una casa de los horrores.

De ello da fe Ángel Martín, director técnico de la empresa municipal Sagulpa, y una de las figuras responsables de tutorizar el proceso. «No se disponía ni del proyecto original. Cuando comenzamos a hacer la obra el primer problema importante con el que nos encontramos es que al quitar los muros forros, que son los que tapaban el aparcamiento, nos encontramos unos defectos estructurales muy grandes. Incluso peligrosos. Optamos por hacer un parón en las obras y hacer un nuevo proyecto de recálculo de estructuras para reforzar el edificio. Hubo que meter muchísimos pilares de cuatro plantas para crear un nuevo anillo estructural del edificio. Eso supuso seis meses de trabajo solo de refuerzo estructural», explicó.

El renovado parquin cuenta con 360 plazas de aparcamiento, de las que 127 estarán reservadas para abonados. Además pone a disposición de los usuarios nueve puntos de recargas para los coches eléctricos. Sus obras han tenido un coste de 4,8 millones de euros.

Todo ello en sus cuatro plantas subterráneas. Donde Martín insiste que el trabajo ha sido titánico. «La segunda parte fue la de afrontar una de las causas por las que se precintó el aparcamiento. El forjado de la planta -4 estaba en mal estado por un mal mantenimiento y las filtraciones que tiene el aparcamiento y hubo que demolerlo entero, 800 metros forjados, y hacerlo entero de nuevo», comentó.

El técnico de Sagulpa refirió que «lo que sí preveíamos es que ninguna de las instalaciones del parquin cumplía con la normativa. Sin ventilación, no había instalación contra incendios. No lo encontramos todo en el suelo. Se hizo un proyecto entero de instalaciones. Electricidad, por supuesto. El aparcamiento está rehabilitado pero es completamente nuevo en instalaciones».

Tarifas y servicios.
Las tarifas han sido acordadas con los comerciantes

Los comerciantes de la zona llevaban más de dos años esperando que los trabajos concluyeran. Algunos señalando que su situación era extrema. Algo que José Eduardo Ramírez, concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, cree que ha quedado atrás. «La ciudad vuelve a contar con una infraestructura, que ha sido modernizada y dotada de medidas de seguridad adecuadas, para mejorar la comodidad de comerciantes, clientes y vecinos de la zona, lo que propiciará rotación y facilidad de acceso a la zona para aquellos que no tienen otra alternativa que la utilización del vehículo privado», indicó.

San Bernardo fue el parquin de los horrores

Para los meses de diciembre, enero y febrero se ha concretado, tras las reuniones entre Movilidad y los comerciantes, una tarifa de 0,50 céntimos la hora, de lunes a sábado de 13:30 a 6:00 horas, además de los domingos y festivos durante las 24 horas, que ya se aplica en otros aparcamientos gestionados directamente por Sagulpa. También se ponen a disposición tiques descuentos a aplicar por los empresarios y comerciantes.

Ramírez destacó que a partir de esta apertura la mejor noticia es que la gestión del parquin está ahora en manos municipales. «Esto ha pasado por la dejadez de los gobiernos anteriores, por lo que en todos los aparcamientos que tenemos bajo nuestro control ahora somos mucho más rigurosos para que esto no vuelva a suceder», manifestó.

San Bernardo fue el parquin de los horrores

El Partido Popular remitió un comunicado, en el que en palabras de su edil María Amador censura la gestión del Ayuntamiento en el caso del parquin. «Desde el primer minuto le dijimos al Alcalde y a sus socios que realizara una concesión pública de obra y explotación, para evitar así el cierre del aparcamiento, y que no se dejara sin 400 plazas a una de las zonas comerciales abiertas más importante de Canarias, lo que desgraciadamente terminó por ocurrir».

Amador recalcó que «es la historia de una obra que no pudo gestionarse peor, que se anunció con un coste inicial de 2,5 millones de euros y que al final nos ha costado a todos los ciudadanos el doble».