En pie de guerra contra los ‘gigantes’

Vecinos de La Asomada y El Time se reúnen mañana para abordar las expropiaciones de terrenos y la autorización del Gobierno de Canarias al parque eólico Puerto del Rosario

David Monserrat
DAVID MONSERRAT

El descontento aumenta entre los vecinos disconformes con la planificación de los nuevos parques eólicos en Fuerteventura. De hecho, los afectados por el parque eólico Puerto del Rosario, que se ubicará en las proximidades de pueblos como La Asomada y El Time, se reunirán mañana a las 20.00 horas en el centro cultural de El Time para abordar «el tema de las expropiaciones de terrenos y la reciente concesión de la autorización de Industria al parque eólico».

Naturgy Renovables es la entidad promotora del parque eólico Puerto del Rosario, que redujo los once aerogeneradores previstos inicialmente a ocho, con la consiguiente bajada de potencia: de 36,3 a 29,2 megavatios. Estos ocho molinos se repartirán entre tres ubicaciones que se engloban en un solo parque eólico: Los Llanos del Viso (La Asomada), muy cerca del Parque Tecnológico de Fuerteventura; Temejereque, en El Time; y Vega Nueva, en La Matilla. Representantes de Naturgy visitaron la isla el pasado 15 de enero para poner la primera piedra del parque eólico en un acto en el que la presencia de autoridades de la isla fue nula, dando a entender así que, al igual que los vecinos, tampoco apoyan las ubicaciones previstas.

En todo caso, el parque, que será el segundo que la multinacional energética tiene en Fuerteventura y el mayor de todos los de la compañía en Canarias, ha cumplido con todos los trámites legales y cuenta con las autorizaciones pertinentes. Los ocho aerogeneradores producirán alrededor de 105 gigavatios/hora de energía al año, lo equivalente aproximadamente al consumo eléctrico anual de 42.000 viviendas. La inversión a realizar por la multinacional energética en este proyecto, el mayor que habrá en Fuerteventura, superará los 35 millones de euros y supondrá la creación de unos 200 puestos de trabajo. Además, se prevé que las obras de construcción finalicen en el primer trimestre de 2021. El parque, que incrementará en un 65% la potencia renovable de la compañía en Canarias, contribuirá a reducir las emisiones de gases contaminantes en más de 52.600 toneladas al año.

Sin embargo, los vecinos están en contra del parque, porque, según denuncian, los molinos medirán «hasta 150 metros de altura» y, por tanto, generarán «gran impacto visual sobre el paisaje» y «afección sobre la fauna». Los afectados añaden que, ahora que la autorización de Industria ha sido emitida y comunicada a Cabildo y Ayuntamiento, existe la posibilidad de que ambas administraciones presenten un recurso de alzada y, en este sentido, solicitan «amparo».