Alumnos en clase de instituto. / Adobe Stock

El nuevo 'erasmus de pueblo' para aprender a cuidar el planeta

El proyecto une a siete países para llevar el medioambiente y las zonas rurales a las aulas

José A. González
JOSÉ A. GONZÁLEZ Madrid

¿Cómo se estudia el medioambiente en Zamora? ¿Y en Groenlandia? ¿Hay conocimiento del medio en Rumanía? «La naturaleza empieza en el árbol que tienes enfrente y no en la selva», responde Víctor Colino, especialista en ciencias ambientales de la Universidad de Salamanca. Dar respuesta a estas preguntas es uno de los desafíos que se han propuesto el propio Colino y José María Mezquita, profesor de Economía del IES Aliste de Zamora. «Hay que abordar la sensibilización medioambiental», apunta Mezquita.

Este es el origen de Valuing nature, que podría ser traducido al español como «Dar valor a la naturaleza». El proyecto nace de las aulas del 'Aliste' en Zamora, pero ya ha viajado miles de kilómetros por Europa hasta llegar casi al otro extremo del continente en Lituania. Esta conexión busca «la riqueza de entender el medio rural en diferentes países», destaca Mezquita.

Un trayecto que comenzó hace un año y que ha juntado a universidades e institutos de secundaria de Groenlandia, Grecia, Polonia, Lituania, Croacia, Rumanía y España. Un 'viaje' académico que presentaron al plan europeo Erasmus+ y que, finalmente, fue seleccionado. Gracias a esta elección han obtenido cerca de 300.000 euros que destinarán a sufragar el coste de la formación del profesorado y desarrollar los productos intelectuales del proyecto.

Con la premisa de la educación ambiental, que este miércoles celebra su día conmemorativo, Valuing nature trabaja con el objetivo de generar resultados intelectuales de alta calidad en un contexto de cambio climático y bajo un enfoque intercultural. «El objetivo es enseñar a los jóvenes la importancia del medioambiente y su cuidado», responde Colino. Un crisol de culturas, pero con una característica común e intrínseca al proyecto: todos los centros educativos están ubicados en pueblos pequeños y cerca de entornos naturales.

Erasmus+ ValuingNature. / Valuing Nature

«Buscamos regiones bioclimáticas con entornos muy diferentes y ver qué cosas son comunes y cuáles no», explica José María Mezquita. «Lo más enriquecedor es que hay cosas que son comunes, pero hay otras que son distintas y que se puede aprender mucho de los distintos países», apostilla.

Erasmus ambiental

Con poco más de doce meses a las espaldas, Valuing nature, de momento, se encuentra en «la parte más tediosa», explica Víctor Colino. «Ahora estamos en la fase de diseño de las actividades», añade Mezquita.

La iniciativa se asienta sobre la creación de contenidos para un banco de actividades abierto y un programa de formación para el profesorado. «Es un proyecto también enfocado a profesores, porque son ellos quienes van a tener que llevar esto a cabo en las aulas», responde Mezquita.

«El objetivo es enseñar a los jóvenes la importancia del medioambiente y su cuidado»

Víctor Colino

especialista en ciencias ambientales de la Universidad de Salamanca

Con esta formación, el profesorado podrá aplicar a sus clases la gran biblioteca de actividades relacionadas con los servicios ecosistémicos, aquellos beneficios que un ecosistema aporta a la sociedad y que mejoran la salud, la economía y la calidad de vida de las personas. «Las actividades que veamos que funcionan mejor son las que vamos a incluir en el banco de actividades para que cualquier profesor pueda acceder a ellas», detalla Mezquita. «Lo bonito es que hay diferentes realidades ambientales en Europa», añade Colino.

Cada actividad va acompañada de ejemplos prácticos de las 7 principales áreas biogeográficas de Europa (168 ejemplos). Algunas de las actividades están respaldadas por el uso de una aplicación para la valoración económica de los servicios ecosistémicos también desarrollados en este proyecto.

Foto grupal de los integrantes del proyecto. / Valuing Nature

Un punto de partida común sin perder el foco en las áreas rurales. «Queríamos que se fuese consciente de la importancia del medio rural y que todos nos beneficiamos, también en la ciudad», comenta Colino. Es, precisamente, en estas zonas donde los servicios ecosistémicos son el principal motor de desarrollo y una buena base para el emprendimiento y la creación de empleo. «Es una de las grandes potencialidades de estas zonas, la gente no lo tiene en cuenta y hay que enseñarlo», añade.

Además, estará disponible un libro electrónico con una comparación intercultural de los diálogos intergeneracionales sobre los servicios de los ecosistemas llevados a cabo por todos los socios escolares. «Esa es una parte más sentimental, pero también creemos que va a ser muy importante», destaca Mezquita.

Por el momento, Valuing nature se está cocinando a fuego lento a través de videollamadas y reuniones virtuales. «Es difícil de coordinar, somos personas de diferentes países y esperamos tener todo esto a punto en abril», explica el profesor Mezquina. El siguiente paso es que los alumnos también puedan viajar y conocer en persona esos ecosistemas y constatar las diferencias climáticas entre las regiones europeas.