David Baixauli. / LaLiga

LaLiga: «Las risas de Mbappé y el PSG sobre los viajes en tren son un error»

El fútbol español trabaja para reducir el impacto ambiental de la competición con guías y planes sostenibles

José A. González
JOSÉ A. GONZÁLEZ Madrid

Del departamento de control económico al mundo de la sostenibilidad, David Baixauli, ahora responsable de proyectos corporativos de LaLiga tiene una amplia formación en materia económica. Es uno de los ‘culpables’ de la sostenibilidad económica del fútbol profesional español, pero ahora tiene el objetivo de lograr la sostenibilidad ambiental. «Tiene su punto de dificultad», asegura, pero está convencido de que el trabajo es de «Champions». Un trabajo silencioso de más de cinco años que «tenemos que compartir», pero que aún le queda un trecho largo por recorrer.

-Ha sido jefe de control económico de LaLiga y la sostenibilidad económica ha sido adoptada por los clubes, ahora tiene por delante que esa sostenibilidad también sea ambiental. ¿El reto es más complicado o los equipos tienen claro este punto?

-Es más fácil, pero también tiene un punto de dificultad porque al igual que cuando se implantó el control económico hubo que pasar un proceso de culturización, aquí hay que pasar ese proceso y además, en este caso, no hay una obligatoriedad de cumplimiento. Esto nace con la concienciación de hacerlo y todos los equipos están sumamente concienciados, pero no tienen claro cómo afrontarlo de forma estructurada. La línea de actuación de un plan medioambiental tiene que trascender sobre dos ámbitos: mejora de la eficiencia energética y las prácticas ambientales en todas las infraestructuras. Nosotros consideramos que el principal activo que tiene el mundo del fútbol es provocar, desde el altavoz que tiene, un proceso de educación y sensibilización de manera ordenada. LaLiga tiene un gran altavoz y los equipos tienen una enorme capacidad de difundir mensajes.

-Entonces, ¿LaLiga solo educa y aconseja en materia medioambiental?

-Exactamente, estas son las dos principales líneas. Hay que recordar que esto no nace del día a la mañana y no nace desde la constitución de un departamento de RSC. Todo esto surge del órgano rector de LaLiga en la temporada 18/19. Aquel año se pone en marcha el Reglamento de Televisiones, dentro hay un apartado que exige a los clubes una serie de mecanismos y recursos energéticos que estén alineados en dos puntos: prácticas medioambientales óptimas y que den calidez a la calidad audiovisual. A todos los clubes de Primera División se les exigió que tuvieran en sus estadios luminaria LED, porque cumple ambos preceptos. Todos lo adoptaron y en Segunda División un 60% de los clubes ya lo ha hecho, el resto lo harán a través de LaLiga Impulso.

-Al igual que hay una comisión y un equipo que vigila la sostenibilidad económica, la hay en cuanto a medioambiente. ¿Habrá sanciones en el futuro si no se cumplen?

-No podemos estar constantemente regulando todos los planes de acción que acomete un club, porque ellos son estamentos pura y meramente mercantiles que tienen sus propios mecanismos de ejecución. LaLiga consideró regular e implementar mecanismos de penalización en el control económico para sanear las cuentas de los clubes y dar una mejor capacidad de retransmisión con el reglamento audiovisual. Aquí es donde se debe regular. En el caso del medioambiente, estamos haciendo un proceso de educación transversal con la publicación de una guía sobre sostenibilidad que tuvo muy buena aceptación y a ello sumamos un plan medioambiental para los equipos de fútbol exclusivamente para asesorarlos en materia legislativa. Esto ha permitido que los clubes cada vez avanzan más en sus planes. Ahora, gracias a la LaLiga Impulso sí que nos ha permitido gestionar la obligatoriedad de la huella de carbono, es una cuestión que advertimos a los clubes porque es básico para dar legitimidad a cualquier plan medioambiental.

«No podemos condicionar nuestra capacidad productiva que es el descanso de los jugadores por la movilidad de una forma u otra, cada club tiene que atender a lo que sus entrenadores y su cuerpo directivo determine»

-Entonces, ¿conocen ya la huella de la competición?

-Estamos recogiendo los datos, los veremos en los próximos meses.

-Relacionado con la huella de carbono, hace poco surgió una polémica con las emisiones de los viajes de los equipos en Francia con un desplazamiento del PSG. ¿Preocupa a LaLiga los viajes de los equipos y el ruido que puede generar?

-Esto se tiene que gestionar de forma elegante y coherente. No podemos hacernos eco de los hechos de alguien puntual para trasladarlo a la globalidad de los clubes porque no es así. Es cierto que algunos clubes tienen su propia política de movilidad, pero la mayoría están aplicando prácticas de movilidad sostenible, el que más o el que menos tiene acuerdos con Renfe para sus desplazamientos de media distancia o larga distancia. Además, los propios clubes están cambiando a parques de automóviles 100% electrificados o están poniendo puntos de recarga o se aplican medidas para que los aficionados tengan opciones sostenibles de ir al estadio. Hay múltiples acciones en este sentido y llama la atención que puntualmente alguna marca o un personaje mundialmente reconocido tengan ciertas actuaciones que da la sensación de que el mundo del fútbol no está sensibilizado en esta materia. Es un craso error, porque ciertamente estamos implantando sistemas muy potentes. En LaLiga queremos abordar la movilidad de los aficionados, porque es el que más impacta en la huella de carbono. Además, no podemos condicionar nuestra capacidad productiva que es el descanso de los jugadores por la movilidad de una forma u otra, cada club tiene que atender a lo que sus entrenadores y su cuerpo directivo determine.

-Ha comentado que LaLiga hace una labor de acompañamiento y asesoramiento, ¿no puede haber algún equipo que se escape o son alumnos aplicados?

-Son más que aplicados, porque son conscientes de que son entidades que trabajan para una sociedad con un público muy identificado con los actuales retos sociales y medioambientales. Están haciendo muchas cosas en el ámbito medioambiental muy amplias, pero lo que faltaba era orden, seguimiento y evaluación. Ahora, lo que queda es la comunicación, pero, a través de LaLiga Impulso, se les va a dotar de las herramientas necesarias para lograrlo.

«La sostenibilidad en LaLiga es de Champions League»

-En unas semanas llegarán algunos de los informes de sostenibilidad de los clubes de Primera División, ¿qué espera encontrar?

-Lo que ya sabemos, tenemos una fotografía exacta del grado de sostenibilidad de los clubes. Se están alcanzado metas sociales sobre la gestión del capital humano, hay un alto grado de consecución en buen gobierno, pero hay que profundizar en aspectos más estratégicos en el apartado medioambiental aunque hay muchos proyectos y muy bonitos. Es una situación ejemplar, este modelo lo estamos trasladando a otros colectivos empresariales del mundo del deporte.

-Siguiendo el símil futbolístico, ¿la sostenibilidad en LaLiga es un equipo de Champions, Europa League o de mitad de tabla?

-Te diría que es de Champions y con toda la firmeza del mundo. Hemos hecho más de lo que hemos divulgado. Hemos trabajado desde el Reglamento Audiovisual y llevamos cuatro o cinco años trabajando en la culturización, solo que no se ha comunicado todo. Estamos actuando de una forma pionera y sé que otras ligas lo están haciendo de una forma distinta. Nosotros lo estamos llevando a cabo de una forma lógica y estructurada.

-¿Y hay 'greenwashing' en la industria del fútbol?

-No ha llegado. El problema es al revés, porque se están haciendo cosas muy interesantes y brillantes, que tenemos la capacidad de divulgarlo, pero, desgraciadamente, no lo transmitimos con el poder que deberíamos. Hay que darle más voz, pero el problema es que los mensajes que rodean al club son la actividad diaria del primer equipo y los resultados deportivos y eso fagocita el resto de cosas.