Anomalía temperaturas julio. / Copernicus

Julio de 2022: el segundo julio más caluroso de la historia

Las olas de calor y la falta de precipitaciones elevan la alerta por sequía en muchas zonas del planeta

José A. González
JOSÉ A. GONZÁLEZ Madrid

El calor registrado durante los treinta y un días del pasado julio no fueron normales, de hecho, se sitúa como el segundo julio más caluroso de la historia a nivel mundial casi medio grado centígrado (0,38ºC) por encima de la media de 1991-2020, sólo superado por el de 2019, según datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S).

«El pasado mes, las temperaturas estuvieron por encima del promedio de 1991-2020 en gran parte de Europa, con temperaturas superiores a la media en el suroeste y el oeste de Europa debido a una ola de calor intensa», destaca el C3S en su boletín mensual. Reino Unido registró su récord histórico con 40,3ºC en Coningsby, al este de la isla británica, el pasado 19 de julio. «La primera vez que el país registra una temperatura de más de 40°C», revela el resumen de Copernicus.

Temperaturas nunca vistas que también se dieron en España. El 14 de julio, Coria (Cáceres) registró 11,7ºC, Ourense marcó 44,1ºC, o el Puerto de Navacerrada a 1.894 en la Sierra de Madrid estableció un nuevo récord de 33,4ºC. «Todavía es demasiado pronto para decir si este será un verano récord tanto para Europa como para sus subregiones en términos de temperatura media», aseguran los expertos de C3S, porque «se necesitan cifras de agosto para llegar a una conclusión final», añaden.

Es cierto que con que las temperaturas de este mes en curso «estén más de 0,45°C por debajo del promedio será uno de los cinco más calurosos registrados», destacan. No obstante, esa anomalía de casi medio grado «sólo ha ocurrido una vez durante el siglo XXI».

Los datos de la Copernicus refrendan los almacenados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) que señala que España vivió el mes de julio con la temperatura media más alta en las últimas décadas.

Las olas de calor que azotaron la Península Ibérica durante las semanas centrales del pasado mes elevaron la temperatura media hasta los 26,3ºC, cuando el promedio es de 23,4ºC tomando como referencia la serie 1956-2021. En los registros históricos también se cuelan las temperaturas mínimas que han llevado a vivir noches tropicales y tórridas en gran parte del país durante varias jornadas. Julio cerró con 19,4ºC de media, lo que supone, según datos de la AEMET, la tercera más alta solo superada por 2006 (19,5ºC) y 2015 (19,7ºC).

El hielo del Ártico se funde

La Península Ibérica y Europa no fueron una excepción, sino que julio se ha comportado de una forma anómala en distintos lugares del planeta. Salvo en tres grandes regiones con temperaturas por debajo del promedio: el extremo oriental de Rusia, una región que bordea el Océano Índico occidental, desde el Cuerno de África en el oeste hasta el sur de la India en el este, que registró precipitaciones muy por encima del promedio, así como una región central, que abarca partes del oeste de Siberia y Asia central.

«Podemos esperar seguir viendo períodos más frecuentes y más largos de temperaturas extremadamente altas, a medida que las temperaturas globales aumentan aún más», señala Freja Vamborg, científica principal del Servicio de Cambio Climático de Copernicus.

Además, «las temperaturas del aire cerca de la superficie se mezclaron en partes de todas las principales cuencas oceánicas», advierten los expertos de C3S. El Mediterráneo anota temperaturas típicas del Caribe y ocurre lo mismo en los mares adyacentes a la Península Antártica.

Una anomalía que ha provocado que la extensión del hielo marino antártico alcanzara su valor más bajo para julio en el registro de datos satelitales de 44 años, un 7% por debajo del promedio, «muy por debajo del récord anterior», señalan el boletín mensual de Copernicus.

La extensión del hielo marino del Ártico estuvo un 4% por debajo del promedio, ubicándose en el puesto 12 más bajo de julio en el registro satelital. Por su parte, el Océano Austral vio áreas extensas de concentración de hielo marino por debajo del promedio desde los mares de Amundsen y Bellingshausen hasta el norte del mar de Weddell, así como en la mayor parte del sector del Océano Índico.

La sequía asoma la cabeza

A dos meses del cierre del año hidrológico en España, los embalses del país apenas superan el 40% de su capacidad. Mínimos peligrosos que ya dejan paso a las restricciones de agua en muchas localidades españolas.

Las altas temperaturas favorecen la evaporación del agua y la falta de precipitaciones impide la reposición del líquido elemento en las balsas y pantanos. «Las precipitaciones, la humedad del suelo y la humedad relativa estuvieron constantemente por debajo del promedio desde la Península Ibérica en todo el continente hasta el Mar Negro, incluidos el Reino Unido e Irlanda y el sur de Escandinavia, y en partes del oeste de Rusia y el Cáucaso», revela el C3S.

Al igual que marcó récord de temperaturas, julio también fue el más seco para la «mayor parte de Europa occidental. «En varios lugares, incluidos España , Grecia y República Checa, las condiciones secas facilitaron la propagación y la intensificación de los incendios forestales», señalan. Por el contrario, las pasadas semanas fueron más húmedas que el promedio en gran parte de Escandinavia, Islandia y en regiones de Europa central y oriental.